
Minerva Bunkering, la división de combustibles marinos del gigante suizo Mercuria Energy Group, ha formalizado su asalto al mercado de África Occidental. Tras recibir la autorización de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNHY) de Mauritania, la compañía ha iniciado operaciones de suministro físico en un territorio que se ha consolidado como el nuevo punto de fricción logística del Atlántico Medio. Este movimiento no solo amplía la huella geográfica de Minerva, sino que conecta directamente los puertos de Nouadhibou y Nuakchot con su centro neurálgico de distribución en Las Palmas de Gran Canaria.
El despliegue de Minerva en Mauritania responde a un cálculo estratégico preciso: capturar el valor de una flota pesquera masiva y, sobre todo, dar soporte a la creciente actividad de petróleo y gas offshore. Con la puesta en marcha de megaproyectos gasísticos en la frontera marítima entre Mauritania y Senegal, la demanda de combustibles de alta calidad para buques de apoyo y plataformas de perforación ha escalado a niveles que la infraestructura local difícilmente podía satisfacer con garantías de transparencia. Tyler Baron, director ejecutivo de Minerva, ha subrayado en un comunicado a Canarymaritime que el objetivo es reducir el coste total del combustible mediante la optimización de una cadena de suministro que ahora goza de una densidad operativa sin precedentes en la región.
La logística del búnker: el puente Las Palmas-Nuakchot
La operativa mauritana se apoya íntegramente en la capacidad de almacenamiento y refino que Minerva controla en Canarias. La compañía traslada diversos grados de viscosidad y especificaciones de combustible desde su hub en Las Palmas hasta las aguas mauritanas, utilizando para ello una flota propia de buques tanque de última generación. Los petroleros de suministro MT Symi, MT Tethys y MT Karpathos han sido designados como las unidades de servicio permanente para esta nueva zona, garantizando que los estándares de calidad y cantidad (Q&Q) se mantengan idénticos a los ofrecidos en los 150 puertos globales donde opera la firma.
Este modelo de negocio permite a Minerva aprovechar las economías de escala de Mercuria, una de las mayores empresas privadas de energía del mundo, para adquirir producto a granel y distribuirlo de forma atomizada a una base de más de 750 clientes. En un mercado como el búnker, a menudo castigado por la opacidad en las mediciones, la entrada de un actor con el músculo financiero de Minerva introduce una presión competitiva que obliga a los proveedores locales y regionales a profesionalizar sus servicios para no perder cuota de mercado en el sector de los graneleros y portacontenedores.
Perspectivas de mercado en África Occidental
La expansión hacia Mauritania sitúa a Minerva en una posición de ventaja frente a la competencia que tradicionalmente operaba desde centros de abastecimiento en alta mar en África Occidental. Al contar con bases físicas en puertos clave, la empresa puede ofrecer tiempos de respuesta más cortos y una mayor fiabilidad en la cadena de suministro, factores críticos para las navieras comerciales que operan bajo horarios de llegada estrictos. El dinamismo de la región, impulsado por las exportaciones de mineral de hierro y la incipiente riqueza de hidrocarburos, garantiza un flujo constante de buques cisterna y graneleros de gran tonelaje.
Para el sistema portuario español, el crecimiento de Minerva en el eje sur refuerza el papel de Canarias como la gasolinera del Atlántico. La dependencia de los puertos mauritanos de la infraestructura de Las Palmas confirma que la logística regional se estructura ahora de forma radial, con los puertos canarios actuando como el pulmón suministrador de una costa africana en pleno desarrollo industrial. Con esta licencia, Minerva no solo vende combustible; vende la seguridad de suministro necesaria para que el nuevo sector energético de Mauritania mantenga sus engranajes en movimiento.










