
La Autoridad Portuaria de Las Palmas ha dado un paso decisivo para su consolidación global al validar el documento marco de su Plan Estratégico 2035–2045. Este plan, definido como una «hoja de ruta compartida», busca posicionar al sistema portuario canario como el enclave logístico más sólido y seguro entre los continentes de Europa, África y América. La iniciativa se fundamenta en tres pilares esenciales: sostenibilidad económica, ambiental y social, desglosados en 14 objetivos estratégicos y casi medio centenar de planes de acción específicos.
Se trata de una hoja de ruta que busca consolidar la infraestructura como el nodo logístico más resiliente entre Europa, África y América. Pero hay cosas que no están claras: ¿Qué va a pasar con la entrada de capital estatal de Marruecos en infraestructuras críticas como la de Boluda TM? El documento marco, fundamentado en la sostenibilidad económica y operativa, nace en un momento de fortaleza estadística. Según los últimos datos de octubre de 2025, el puerto demuestra su papel crítico como «gasolinera del Atlántico»: solo en operaciones de avituallamiento de Gasóleo (Gas-Oil) bajo código arancelario 2710F, el recinto de Las Palmas registró el movimiento de 236.547 toneladas, consolidando su ventaja competitiva en servicios técnicos a buques.
Este liderazgo en el suministro de combustible es una de las palancas de la «sostenibilidad económica» que contempla el Plan Calzada. Con 14 objetivos estratégicos y 48 planes de acción, la institución pretende que esta eficiencia operativa no sea estacional. La presidenta Beatriz Calzada ha subrayado que la competitividad del sistema portuario canario depende de mantener este flujo constante de mercancías energéticas, que en octubre también incluyó partidas significativas de lubricantes destinadas a mercados clave como Dakar (Senegal), reforzando la visión del puerto como un enclave de servicios líder en el Atlántico Medio.
Lo más destacado de este proceso ha sido su carácter participativo. Bajo la premisa de Beatriz Calzada de que este debe ser «el plan de la comunidad portuaria», se han mantenido encuentros presenciales y telemáticos en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, además de habilitar canales de sugerencias directos. El objetivo final es garantizar que la infraestructura no solo sea competitiva en términos de negocio, sino que también actúe como un motor que mejore la calidad de vida en las islas mediante la innovación, la formación y la responsabilidad ambiental.










