El Puerto de Las Palmas contiene el aliento ante el inminente vencimiento del protocolo de pesca entre la Unión Europea y Mauritania a mediados de noviembre. Las conversaciones entre Bruselas y Nuakchot continúan en un escenario delicado por las discrepancias en la compensación económica y las cuotas de acceso a los caladeros. Para Gran Canaria y Tenerife, que actúa como un hub frigorífico en decadencia, de transbordo y de reexpedición para la flota que opera en África Occidental, la parálisis del acuerdo amenaza con golpear directamente el miserable volumen de capturas que se procesan y redistribuyen desde sus terminales hacia los mercados internacionales.
Un impacto directo en la flota canaria y la industria del frío
¿Hay flota canaria? Canarias es base financiera, no de descargas. La falta de entendimiento pone en riesgo el acceso a un cupo anual de 280.050 toneladas de crustáceos, especies demersales, atún y pequeños peces pelágicos. El sector pesquero insular pero que realmente es gallego y vasco, representado en las demandas urgentes impulsadas por patronales como Europêche y sindicatos europeos, figura entre los principales afectados junto a las flotas de Andalucía, Galicia y el País Vasco. La interrupción de la actividad en aguas mauritanas cortaría el flujo de materia prima que nutre la ranqueante infraestructura frigorífica y de servicios portuarios de Las Palmas, un engranaje clave para cubrir el consumo europeo, que demanda diez millones de toneladas anuales de pescado y marisco.
La puja económica y el pulso por la sostenibilidad
El conflicto encalla en la valoración de los recursos y la compensación financiera. La Unión Europea defiende la equidad del marco actual, que aporta una contribución anual de 60,8 millones de euros destinados al apoyo del sector local, la lucha contra la pesca ilegal y el refuerzo científico. Mauritania, por su parte, prioriza la conservación de sus poblaciones marinas, la soberanía alimentaria y la protección de su flota nacional. El ministro español de Agricultura y Pesca, Luis Planas, ha instado a intensificar los contactos para evitar la salida de los barcos comunitarios de una zona pesquera estratégica para la economía del Archipiélago.
Las Palmas como garantía de trazabilidad y cadena de valor
Más allá de las capturas directas, el Puerto de Las Palmas se posiciona en esta crisis como un eslabón insustituible para ambos extremos de la negociación. Su capacidad operativa garantiza el cumplimiento de los estándares sanitarios, el control de trazabilidad y la logística de frío que exige el mercado europeo para el pescado capturado en la costa mauritana. La resolución del protocolo no solo determinará la continuidad de las licencias de la flota canaria, sino que fijará la carga de trabajo para las terminales de Puerto de La Luz en el cierre del ejercicio.










