
La Autoridad Portuaria de Las Palmas ha cerrado el ejercicio 2025 reafirmando su liderazgo estratégico como el principal centro de mantenimiento y reparación naval de la región. Las métricas de inteligencia logística subrayan la importancia geopolítica del puerto de Las Palmas: el 45% de las reparaciones de alto calado provienen de infraestructuras críticas en Nigeria, mientras que los pabellones de Panamá y Liberia representan el 62% del arqueo bruto en reparación.
En un mercado dominado por tres operadores, uno griego y dos españoles, por orden alfabético Lavinia, y las españolas Hidramar y Zamakona, año donde el tráfico de mercancías general mostró ajustes, el puerto se consolidó como una parada técnica crítica, registrando un total de 1.371 operaciones técnicas, desglosadas en 454 escalas específicas de reparación y 917 escalas de servicios técnicos y avituallamiento. Esta actividad no solo genera ingresos por tasas portuarias, sino que garantiza una estancia media de 8,4 días por buque, un ratio de permanencia que multiplica la rentabilidad por escala frente a las operaciones de carga y descarga convencionales.
La capacidad de respuesta ha sido tal que el puerto de Arinaga absorbió el 105% del excedente de avituallamiento, actuando como zona de alivio durante los periodos de saturación de diciembre y marzo, meses clave para la renovación de certificados de navegabilidad. Con una infraestructura capaz de albergar desde gigantescas plataformas offshore hasta flotas pesqueras de altura, el puerto ha gestionado un flujo constante de activos que refuerzan su papel de hub técnico entre tres continentes. El censo exhaustivo de este año revela una especialización por segmentos que optimiza la capacidad operativa de su industria auxiliar.
En el nivel de máxima complejidad técnica, las unidades de alto tonelaje (superiores a 50.000 GT) constituyen el núcleo de la infraestructura offshore. Los buques Atwood Admiral (70.438 GT) y Atwood Archer (70.400 GT), bajo bandera de las Islas Marshall, lideran esta categoría con operaciones vinculadas al clúster energético de Nigeria (Onne/Port Harcourt) y retorno al Atlántico Sur. A ellos se unen los buques de perforación Valaris DS-12 (57.000 GT) y Valaris DS-10 (57.000 GT), junto al Stena Forth (58.294 GT) procedente de Ghana.
El segmento de transporte masivo y granel (15.000 a 50.000 GT) muestra una fuerte conexión con el eje Atlántico Norte e Iberoamérica. Destacan unidades como el Roland Oldendorff (33.057 GT, bandera de Liberia) operando entre Safi y Santos, el Marie Curie de Balearia (28.658 GT, bandera de Chipre) procedente de Valencia hacia Barcelona, y el Nordic Star (22.462 GT) junto al Side Rodi (19.000 GT), ambos procedentes del norte de Europa para mantenimiento preventivo. Asimismo, el SFL Thelon 42.000 GT) realizó escalas críticas de motores, mientras que el Zhen Hua 25 (38.000 GT) y el Celsius Cincinnati (17.500 GT) reforzaron la actividad técnica en tránsito.
La logística media y el cabotaje especializado (2.000 a 15.000 GT) representan el grupo de mayor rotación, esencial para mantener el índice de contenerización del puerto en un 80,3%. En este grupo operan buques como el Brenas Cargo (10.585 GT), el Diana B. (8.280 GT) procedente de Algeciras, y unidades de mantenimiento recurrente como el Candelaria B (7.519 GT). También destaca la revisión anual de propulsión del Lobo Marinho (5.191 GT) y la presencia de activos especializados en químicos y gases de los Países Bajos, como el Maximus (3.500 GT) y el Coral Adriana (4.000 GT), además de buques como el Vantage 5, SVS Monreale y Karyatit.
La flota de servicios y pesca de altura (menor a 2.000 GT) supone el 38% de la carga de trabajo total del negocio. Las unidades de soberanía española Esperanza del Mar y Juan de la Cosa mantienen su base permanente, acompañadas por remolcadores como el Maresa Dos, Ardentia Anguiera y VB Adriático. En el sector extractivo, la lista incluye al Mansour Dakhla, Agadir I, Sierra Leyre, Pesca Verde, Isla de Lanzarote y Playa de Arruza procedentes de Mauritania y el Sáhara, junto a atuneros como el Montelaura y unidades de investigación como el TETHYS y Albatros II.
Noticia escrita por Pedro Marrero. Editado y verificado por Gara Vega. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.










