
La inversión de miles de millones de dólares en la expansión de Tema (Ghana) y Abidjan (Costa de Marfil) desata una contienda por el control del tráfico del Sahel que amenaza la centralidad de los puertos canarios en el Atlántico. La lucha por convertirse en el hub dominante en África Occidental crea nodos de transbordo altamente eficientes que podrían restar volumen a la estrategia de hub-and-spoke tradicional de las Islas Canarias.
La frenética carrera por el dominio logístico en el Golfo de Guinea entre Tema (Ghana) y Abidjan (Costa de Marfil) es mucho más que una rivalidad regional africana; es un factor de competencia directa para los puertos de transbordo del Atlántico, incluyendo Las Palmas y Tenerife. Históricamente, Canarias ha servido como un hub-and-spoke clave, redistribuyendo carga entre Europa, América y África Occidental. La aparición de mega-puertos africanos capaces de gestionar volúmenes de contenedores crecientes y ofrecer conectividad ferroviaria al interior reduce la necesidad de un punto de escala europeo intermedio para el tráfico de África Occidental.
Abidjan, con su dominio consolidado y un crecimiento de más del 15% en 2024, gestionando más de 40 millones de toneladas, mantiene la corona por volumen. Su segunda terminal de contenedores (TC2) y la ampliación del Canal de Vridi cimentan su posición como el puerto de tránsito de referencia para la subregión. Sin embargo, su congestión creciente (con 58 unidades semanales en febrero de 2025) y la necesidad de descentralizar operaciones en centros logísticos terrestres señalan un riesgo de cuello de botella que Tema está listo para explotar.
La amenaza más seria proviene de Tema, que ha movilizado más de 1.000 millones de dólares para expandir su capacidad de 2.5 millones a 3.7 millones de TEU para finales de 2025. Este impulso no solo es financiero, sino estratégico: la finalización de la nueva línea ferroviaria Tema-Mpakadan, que conecta el interior de Ghana con Burkina Faso, convierte a Tema en una propuesta de tránsito más atractiva y deliberadamente orientada al norte, es decir, al Sahel. La capacidad proyectada de 3.7 millones de TEU empequeñece la capacidad actual de Abidjan y lo sitúa en la élite de los puertos africanos.
La competencia entre Tema y Abidjan se basa en tres pilares fundamentales: capacidad, conectividad y rentabilidad. Si bien Abidjan lidera actualmente en volumen, la capacidad emergente de Tema, junto con la posible reducción de sus elevadas tasas portuarias, podría decantar la balanza en su favor para 2027-2028. Este dominio logístico acelerado en la costa africana permitirá a las navieras globales reducir los tiempos de tránsito y los costes al consolidar sus operaciones más cerca del punto de destino final, haciendo menos eficiente la parada de transbordo en el archipiélago canario para cierto tipo de tráfico de paquetería y contenedores con destino final al oeste de África.
Para los puertos de Canarias, este trade-off exige un enfoque aún más agudo en la especialización. Si bien el tráfico de transbordo puro hacia África Occidental puede volverse más competitivo, las islas deben consolidar su dominio en el bunkering, el mantenimiento naval (reparación) y los servicios especializados de offshore. La rivalidad Tema-Abidjan demuestra que el volumen de transbordo en el Atlántico se está descentralizando hacia la costa africana, obligando a los hubs más al norte a enfocarse en servicios de valor añadido que la infraestructura africana aún no puede replicar a gran escala.










