
Se acabó el síndrome de Estocolmo en el Puerto de Las Palmas para que unos viejos carcamales del Guanarteme saquen petróleo del ocio de compras en Las Palmas. Tras años de una sumisión política y empresarial que rozaba lo patológico, el Centro Comercial El Muelle ha decidido, bajo la batuta de Cerberus, que ya no va a pedir perdón por existir. El activo, que durante dos décadas operó con el freno de mano puesto por las presiones de la competencia y una clase política regional entregada a los intereses locales, ejecuta una metamorfosis de 7,5 millones de euros para reclamar su lugar en el eje Puerto-Ciudad.
¿Cómo ha sido posible que un centro comercial con 39.000 metros cuadrados de superficie, 90 comercios y 850 plazas de aparcamiento haya sufrido desde 2003 este bloqueo? Por pánico de Las Arenas, La Ballena, Mesa y López (El Corte Inglés) y Zona Triana. Han estado presionando políticamente desde 2003 para bloquear el crecimiento del recinto de la Autoridad Portuaria de Las Palmas y eso ha estado auyentando la presencia de grandes firmas y generando campañas de fakenews contra el recinto.
La estrategia del centro que en su día lanzó la Riofisa de los Losantos y, carambolas de la vida, acabó el BBVA al comprar Caixa Catalunya, es puramente pragmática: crecer sin mirar a quién pueda molestar. El espacio, propiedad de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, siempre tuvo licencia para abrir las 24 horas, los 365 días del año. Sin embargo, desde 2003, la gestión se vio maniatada por acuerdos tácitos y calendarios de apertura restrictivos que desangraron su oferta comercial en favor de sus competidores que, a su vez, generaron una percepción negativa producto de sus influencias como grandes anunciantes de medios vegetales. Esa época de parálisis, marcada por gestoras que buscaban la compra sin ofrecer garantías de permanencia, ha quedado enterrada.
El giro estratégico de Cerberus
Desde que Cerberus tomó el control a través de su mercantil en Madrid al vender BBVA lo que quedaba de al sociedad en común que mantenían, el enfoque ha sido clínico. La reorganización post-pandemia, que obligó a muchas franquicias a centralizar tiendas y apostar por el cliente digital, dejó a El Muelle en una posición de vulnerabilidad que la nueva propiedad ha decidido atajar con músculo arquitectónico y financiero.
Para la reconceptualización del proyecto, se ha recurrido a los estudios Martín y Mazza y Cabana Partners. Estos últimos no son nuevos en el sector de los complejos híbridos; traen en su cartera hitos internacionales como el Bluewaters Island en Dubái y la transformación del Monaro Mall en Canberra. Su misión en Las Palmas es clara: redefinir los 39.000 metros cuadrados del centro para que dejen de ser un recinto estanco y se conviertan en una extensión de la trama urbana.
La hoja de ruta de Gentalia
La ejecución de esta transformación recae sobre Gentalia, gestora con más de dos décadas de experiencia y una cartera que supera el millón de metros cuadrados en España. Con el aval de la Autoridad Portuaria, que ha prorrogado la concesión por diez años adicionales, Gentalia ha iniciado una reordenación integral que prioriza tres ejes:
Optimizar costes operativos.
La mejora de los flujos de consumo se está haciendo con una mejora de la accesibilidad y visibilidad de escaparates para eliminar las «zonas muertas» que lastraron al centro en el pasado. También se está ejecutando la creación de nuevas áreas de descanso que funcionen como plazas públicas, integrando el flujo de pasajeros del puerto con la vida social de la ciudad.
La reciente llegada de nuevos operadores de restauración y firmas de cosmética de descuento duro son solo los primeros síntomas de un cambio de ciclo. Gentalia no solo está gestionando un centro comercial; está ejecutando una corrección de mercado. Al apostar por la eficiencia y la apertura sin complejos, Cerberus está enviando un mensaje nítido al resto del sector retail en Canarias: el Puerto ha dejado de ser un rehén político para convertirse en un competidor de primer nivel.
Noticia escrita por Gara Vega. Editado y verificado por Pedro Marrero. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.










