
Las Palmas se enfrenta a un escenario crítico desde este 17 de marzo de 2026. Mientras la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) advierte de olas de hasta 5 metros y rachas fuertes por el paso de la borrasca Therese, el mercado de combustibles sufre una parálisis logística sin precedentes: el Estrecho de Gibraltar no tendrá oferta hasta el 25 de marzo y los precios en la ruta sudafricana se disparan.
Con este escenario de fondo, el cierre de marzo en Las Palmas se presenta extremadamente complejo. Los armadores deben lidiar con una borrasca que dificultará el atraque y el fondeo, precios que bailan al son de la guerra en Oriente Medio y una oferta de combustible que no se normalizará hasta finales de mes. La «vocación atlántica» de Canarias, como recordaban hoy las autoridades, vuelve a ser determinante, pero esta vez en una carrera contra el reloj y el mal tiempo.
La situación hídrica y meteorológica en el archipiélago ha dado un giro drástico que afecta directamente a la operativa portuaria. La Aemet ha lanzado una nota informativa alertando sobre el frente frío asociado a la borrasca Therese, que dejará lluvias intensas y tormentas, especialmente en las vertientes sur y oeste de las islas. Con acumulaciones previstas de hasta 60 litros por metro cuadrado en 12 horas y una cota de nieve que bajará a los 1.800 metros en Tenerife y La Palma, el mayor riesgo para el bunkering reside en los fenómenos costeros. Se esperan olas de entre 4 y 5 metros, una condición que podría obligar a la suspensión de las operaciones de suministro en fondeo en Las Palmas, justo cuando la demanda es máxima.
Este temporal llega en un momento de «stock cero» en los nodos vecinos. En el Estrecho de Gibraltar, la oferta inmediata ha desaparecido. Según informan los comerciantes del sector, la entrega más temprana de cualquier tipo de combustible se sitúa ahora en el 25 de marzo. Esta falta de producto en el Estrecho ha desviado la atención hacia Las Palmas para atender a los 43 buques que tienen previsto repostar en la zona durante las próximas fechas. Sin embargo, si la borrasca Therese impide la operativa segura de las barcazas, el corredor atlántico quedará virtualmente bloqueado para el suministro de flota.
A pesar de la escasez física de producto, los precios de referencia han caído en el último día siguiendo la estela de los futuros del crudo. En Gibraltar, el precio del fuelóleo pesado (HSFO) ha bajado de forma pronunciada en 149 $/tonelada, situándose con un descuento de 8 $/tonelada respecto a Rotterdam. Por su parte, el VLSFO ha bajado 56 $/tonelada en la región. Este desajuste ha ampliado el diferencial Hi5 en 93 $/tonelada en un solo día, lo que supone un beneficio masivo para los buques equipados con scrubbers (depuradores) que logren asegurar suministro en medio del temporal.
En contraste, el mercado de África occidental y el Índico ha sufrido una sacudida alcista. En Durban, el precio del VLSFO ha subido 239 $/tonelada, una cifra prohibitiva que presiona a los cargueros que realizan la ruta del Cabo a buscar repostaje en Las Palmas. Mientras tanto, el LSMGO ha caído 115 $/tonelada en el Estrecho, reduciendo significativamente su prima frente a los puertos europeos. Esta volatilidad se produce con el ICE Brent cotizando a 104,13 dólares por barril, impulsado por el reciente ataque estadounidense a la isla de Kharg en Irán, que mantiene la amenaza de un petróleo a 200 dólares si se cierra el Estrecho de Ormuz.
Para intentar mitigar esta crisis de precios que sacude el mercado mundial, la Agencia Internacional de Energía (AIE) ha anunciado la liberación récord de 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas. Este movimiento busca enfriar un mercado «en ebullición» debido al caos en Oriente Medio. Estados Unidos lidera la aportación con 172 millones de barriles, seguido por Japón con 80 millones, mientras que potencias europeas como Alemania y Austria completan la cuota de 107,5 millones destinada a Europa para aliviar la presión sobre los precios del crudo.










