La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha puesto bajo la lupa al sector de la fabricación de cartón ondulado en España tras ejecutar una oleada de inspecciones sorpresa en las sedes de varios de sus principales operadores. Las pesquisas del organismo regulador buscan determinar la existencia de presuntos pactos de no agresión, reparto de clientes, coordinación artificial de precios e intercambio de información comercial sensible entre competidores. El expediente preliminar impacta de lleno en el tejido industrial canario, donde el cartón ondulado representa un insumo crítico para el embalaje y la cadena de frío de dos industrias clave para los puertos insulares: la pesquera y la de distribución de carne congelada.
Las inspecciones domiciliarias, desarrolladas entre el 6 y el 9 de octubre, constituyen la fase previa a la incoación formal de un expediente sancionador y no prejuzgan la culpabilidad de las empresas implicadas. La intervención del regulador responde a la prioridad de desarticular cárteles empresariales por su distorsión sobre los precios finales al consumo y el sobrecoste directo que trasladan a la cadena de suministro. La investigación afecta al corazón de la logística alimentaria insular, que depende del suministro continuo de cajas de cartón técnico de alta resistencia para garantizar el transporte de mercancías perecederas desde las plataformas portuarias hasta la red comercial regional e internacional.
Vulnerabilidad de la cadena de frío en los puertos insulares
El cartón ondulado utilizado en los sectores de la pesca y la carne congelada requiere especificaciones técnicas de alta densidad y tratamientos antihumedad para soportar el almacenamiento en cámaras frigoríficas y el transporte marítimo en contenedores refrigerados. Cualquier alteración o acuerdo anticompetitivo en los costes de producción de este embalaje se traslada de inmediato al balance operativo de las plantas procesadoras e industrias frigoríficas asentadas en el Puerto de Las Palmas y el Puerto de Santa Cruz de Tenerife.
Las empresas transformadoras y exportadoras del archipiélago operan bajo márgenes ajustados condicionados por los fletes marítimos y los costes insulares de ultraperiferia. Un encarecimiento artificial de las cajas de cartón limita la competitividad de las capturas desembarcadas en las islas frente a otros nodos pesqueros del Atlántico y dificulta la logística de distribución de carnes congeladas, sector que utiliza el archipiélago como centro de transbordo e intermediación hacia el mercado de África Occidental.
El programa de clemencia y la vigilancia del mercado insular
La actuación de la CNMC abre un escenario de incertidumbre comercial mientras se analizan los datos recabados en las inspecciones de octubre. El organismo ha recordado la vigencia del programa de clemencia, mecanismo que exime del pago de multas a aquellas empresas que aporten pruebas concluyentes sobre la existencia del cártel antes de la resolución del caso, evitando además la prohibición de contratar con las Administraciones Públicas. Asimismo, el organismo mantiene activo el Sistema de Informantes de Competencia Anónimos (SICA) para la recepción de denuncias sobre fijación de condiciones comerciales.
Las patronales logísticas e industriales del archipiélago permanecen atentas a la evolución de las diligencias, con el foco puesto en la evolución de las tarifas de embalaje durante los próximos trimestres. La resolución de esta investigación resulta determinante para restablecer la transparencia en un insumo básico que condiciona la estructura de costes de la industria pesquera, el almacenamiento frigorífico y la seguridad en el flujo de mercancías congeladas a través del corredor atlántico.










