La naviera danesa Maersk, que lleva años coqueteando con el puerto de Tenerife capital y gestiona una terminal en el puerto de la capital del Mauritania, ha oficializado una revisión al alza en su recargo por temporada alta (Peak Season Surcharge, PSS) para todo el tráfico de mercancías procedente de China, Hong Kong y Taiwán con destino a los puertos del África Occidental. La medida, que entrará en vigor el próximo 26 de octubre de 2026 y se mantendrá hasta nuevo aviso, supone un incremento de 800 dólares por contenedor de 20 pies y de 1.600 dólares para las unidades de 40 y 45 pies, tanto secas como refrigeradas (Dry & Reefer). La subida tarifaria afecta de forma directa a la competitividad del corredor marítimo del Atlántico medio y tensiona las estructuras de costes del comercio exterior que utiliza la red de puertos de Canarias como plataforma de redistribución e intermediación logística.
El ajuste financiero aplicado por el gigante del transporte marítimo se calcula sobre la fecha de precio (Pricing Calculation Date, PCD) en el momento de la confirmación de la reserva y se liquida tras el pago del flete principal. Quedan excluidas de este incremento únicamente las operaciones contratadas bajo la modalidad SPOT, mientras que la sobretasa impacta de lleno sobre los contratos de servicio no inmediatos y los acuerdos de volumen a largo plazo. Esta decisión refleja la fuerte demanda de capacidad y el aumento de los costes de posicionamiento de equipo en las rutas que conectan los centros de producción asiáticos con el mercado emergente del Golfo de Guinea.
Impacto en la cadena de suministro y en el enclave portuario insular
La aplicación de este recargo por temporada alta altera la ecuación económica de los operadores logísticos que operan desde el archipiélago. Tenerife funciona como nodo estratégico para la consolidación de carga, el suministro de provisiones y el soporte de transbordo hacia la costa occidental africana. La sobretasa de hasta 1.600 dólares por contenedor encarece la importación de insumos industriales, maquinaria y productos de consumo procedentes de Asia, forzando a las empresas importadoras regionales a absorber el sobrecoste o a trasladarlo a la cadena de distribución final.
El encarecimiento de la ruta directa Asia-África Occidental refuerza el valor de la eficiencia en los tiempos de tránsito y en la gestión de terminales. Las empresas consignatarias y de tránsito instaladas en los muelles insulares se enfrentan al reto de optimizar las escalas para mitigar el impacto financiero de las sobretasas globales. El recargo impuesto por Maersk no sustituye a otros costes locales ni a gastos imprevistos de la navegación, lo que exige un control riguroso de la facturación complementaria por parte de los transitarios canarios para evitar pérdidas de margen en las operaciones de reexportación hacia los países vecinos del continente.
Exigencias regulatorias y la gestión de contratos internacionales
La entrada en vigor del PSS está sujeta a normativas internacionales de transparencia en la tarificación marítima. Para aquellas operaciones comerciales sometidas a la Ley de Transporte Marítimo de Estados Unidos o a las regulaciones de la Bolsa de Transporte Marítimo de Shanghái, los niveles tarifarios revisados solo serán vinculantes para la naviera si quedan registrados en los contratos de servicio o en sus correspondientes enmiendas presentadas ante la Comisión Marítima Federal (FMC). Esta rigidez regulatoria obliga a los cargadores que operan en la red de puertos del archipiélago a auditar sus acuerdos marcos antes de la fecha límite fijada para finales de octubre.
El movimiento tarifario de Maersk anticipa una fase de alta presión en las tarifas globales de flete para el cierre del ejercicio operativo. El mantenimiento de esta sobretasa en la ruta asiática hacia el litoral africano estrecha los márgenes para la logística intercontinental, consolidando un escenario de costes elevados donde la posición geográfica de Canarias exige una adaptación continua en la prestación de servicios portuarios, gestión de almacenes francos y conectividad marítima.










