
El consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas tiene previsto desbloquear la modificación de los plazos temporales para uno de los proyectos de infraestructura industrial más complejos de su dársena principal. El organismo regulador da luz verde a la resolución que concede una nueva prórroga formal a la consignataria Hamilton y Compañía, S.A. para concluir las obras de edificación de su cubierta de almacenamiento y área de reparaciones navales, un desarrollo estratégico ejecutado bajo el paraguas de la alianza HAMTEC, es decir, Hamilton y Tecnavín (Somar Capital).
La tramitación de esta prórroga para el cerramiento definitivo arrastra una pesada herencia burocrática y legal que se remonta a febrero de 2019, fecha en la que la Autoridad Portuaria adjudicó una superficie clave de 8.076 metros cuadrados en el muelle Reina Sofía Tramo Sur a la unión temporal constituida por Hamilton y Tecnavin. Aquella asignación inicial se firmó en medio de una fuerte tormenta corporativa debido a los recursos administrativos interpuestos por la firma competidora Gramelcan, cuya impugnación terminó saltando a la vía judicial mediante un recurso contencioso-administrativo tras ser desestimada en primera instancia por los técnicos del puerto.
A pesar de que el litigio en los tribunales ensombreció los primeros compases del proyecto, la Autoridad Portuaria —entonces presidida por Juan José Cardona— defendió la legalidad y la viabilidad económica de la terminal de HAMTEC. El retraso original en el inicio de los trabajos mecánicos no respondió al frente judicial abierto por sus competidores, sino a la compleja adecuación técnica de las condiciones de seguridad exigidas para el manejo de los graneles industriales pesados y el diseño definitivo de la planta de asistencia a buques de perforación offshore.
La resolución afecta de manera directa a la concesión de dominio público que la compañía explota en la actual Área Funcional 6 (históricamente catalogada como Área Funcional 3) de la zona de servicio del Puerto de Las Palmas. El suelo demanial está adscrito de forma específica a actividades de reparaciones navales y terminal polivalente, un espacio autorizado para operar con graneles sólidos de carácter no alimentario —incluyendo la descarga y acopio de materiales industriales críticos como barita, bentonita y cemento— quedando explícitamente vetado el tráfico y depósito de contenedores comerciales.
Los gestores del sector marítimo insisten en que los plazos de las concesiones demaniales son fijos y limitados en el tiempo. Cada mes de retraso burocrático en la obtención de los permisos municipales desvirtúa de forma severa los planes de negocio, altera las proyecciones de amortización financiera y ralentiza la modernización tecnológica del puerto de La Luz frente a sus rivales directos de la costa atlántica. Con esta prórroga en la mano, Hamilton busca acelerar el remate de la cubierta de almacenamiento para estabilizar la recepción de componentes minerales antes del cierre de los balances del ejercicio en curso.










