
Es un regreso después de años de ausencia. La Autoridad Portuaria de Las Palmas ha completado la tramitación administrativa para incorporar a un actor inusual en la cadena de suministro marítimo del Atlántico Medio. El consejo de administración del organismo regulador otorga este jueves una licencia oficial de prestación de servicios comerciales a la multinacional El Corte Inglés, S.A., autorizando su entrada inmediata en el sector del provisionamiento de buques dentro de los recintos portuarios que gestiona la institución pública. Hasta ahora lo más cerca que había estado era en el negocio de la agenca de viajes.
El movimiento estratégico representa una diversificación profunda para el gigante de la distribución comercial, tradicionalmente volcado en el comercio minorista urbano y los servicios logísticos terrestres. La resolución, aprobada en las últimas sesiones técnicas de la Autoridad Portuaria, faculta a la compañía madrileña para suministrar de forma directa mercancías, vituallas, repuestos y bienes de consumo general a todo tipo de embarcaciones —incluyendo buques mercantes, plataformas petrolíferas, portacontenedores y grandes cruceros de pasaje— que operen en las aguas y muelles de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura.
Asalto a un mercado de 2.000 millones de toneladas
La entrada de la corporación que preside Marta Álvarez en el ecosistema logístico del Puertos de Las Palmas responde a la necesidad de capturar nuevas líneas de ingresos en sectores de alta rentabilidad transaccional. Las Palmas se consolida año tras año como la principal estación de servicios y suministro del Atlántico africano, compitiendo de manera directa con los hubs de Gibraltar y Algeciras. El aprovisionamiento de buques (ship chandlery) exige una infraestructura logística impecable y una capacidad de compra a gran escala, dos ventajas competitivas que El Corte Inglés posee a través de su red de grandes almacenes y sus plataformas de distribución centralizada.
La división comercial de la compañía ha diseñado una estructura específica para dar respuesta a las demandas de las tripulaciones y las empresas navieras internacionales. Los contratos tipo en este segmento de negocio exigen la entrega de alimentos frescos, material técnico de cubierta, textiles hoteleros para pasaje y componentes industriales bajo plazos de tiempo extraordinariamente exigentes, calculados al minuto para evitar demoras en los tiempos de escala de los buques en tránsito.
Reconfiguración del tablero logístico isleño
Hasta la fecha, el mercado del avituallamiento portuario en el archipiélago canario se encontraba dominado por firmas locales especializadas y proveedores internacionales con décadas de arraigo en los muelles. La irrupción de un operador de la dimensión de El Corte Inglés introduce un factor de competencia por volumen y capacidad de financiación que obligará a reajustar los márgenes de beneficio del sector aduanero local.
Fuentes financieras del mercado logístico en Canarias apuntan que este paso estratégico aprovecha las sinergias de la delegación comercial del grupo en las islas, que ya cuenta con una potente infraestructura logística y aduanera consolidada gracias a su régimen fiscal diferenciado. La apuesta por la economía azul de Las Palmas confirma que las grandes corporaciones tradicionales buscan en el sector marítimo y en los servicios offshore los márgenes de crecimiento que el comercio de consumo convencional ya no puede garantizar de forma aislada.










