
Resulta un absurdo: supone frenar en Tenerife lo que permite el desarrollo de la propia isla para ceder a las presiones de Las Palmas. El terreno de los gases industriales y el suministro portuario en Canarias nunca ha sido un entorno plácido. Cuando una multinacional con el músculo de Nippon Gases (filial de la nipona Nippon Sanso Holdings y ligada al entramado de Mitsubishi) decide reestructurar su filial en Santa Cruz de Tenerife para disputar un mercado tradicionalmente cerrado, la reacción del ecosistema local se activa de inmediato. Es un paralelismo directo con lo ocurrido en la reparación naval entre Hidramar y Tenerife Shipyards: el desembarco de un competidor exterior sobre el feudo grancanario genera fricciones automáticas con las castas dominantes: lleva casi seis meses bloqueado tras invertir 40 milones para no molestar al sanendrín de Las Palmas y en Tenerife el PP sigue el juego.
Proyecto integral desde Granadilla
Nippon Sanso viene a Tenerife con visión de futuro y la idea fijada en Granadilla de Abona para la producción, fabricación, envasado, almacenamiento, transporte, distribución, intermediación, comercialización y venta de gases de aplicación industrial, alimentaria y de cualquier otra naturaleza, incluyendo expresamente el dióxido de carbono, sus derivados, subproductos y mezclas. Al frente de la nueva sociedad radicada en Tenerife está Justin Corcho, el consejero delegado de la firma japonesa. A su juicio, «Europa necesita urgentemente acelerar los permisos, simplificar cargas administrativas y reducir los plazos de tramitación» porque «hoy, proyectos energéticos e industriales que podrían mejorar la competitividad tardan años en aprobarse, frente a procesos mucho más ágiles en EE. UU. o Asia. La rapidez en permisos —para renovables, infraestructuras eléctricas, gases renovables o modernización de plantas— se convierte en un factor competitivo en sí mismo«.
Costes energéticos y presión en Europa
Explica que «Europa, por el contrario, soporta mayores costes derivados del Emissions Trading System o ETS, una fiscalidad energética más elevada y la dependencia de materias primas importadas. Todo ello tensiona la competitividad de industrias expuestas al comercio global, especialmente aquellas que compiten directamente con regiones donde la energía es más asequible y estable«.
Músculo global frente al cerco insular
A diferencia de un distribuidor local independiente, Nippon Gases juega en otra liga global. Al contar con una cuota del 12% del mercado europeo y una red logística propia, la firma tiene espaldas suficientes para soportar el desgaste comercial que se genere desde Puertos de Tenerife. Si la multinacional nipona decide utilizar su filial en Tenerife como punta de lanza logística para abastecer la demanda naval y de reparación de Canarias, las trabas habituales de los grupos de presión locales no bastarán para frenar su entrada. La verdadera batalla se librará en la capacidad de apoyo, volumen y costes logísticos que logre articular desde Tenerife para romper el cerco en Las Palmas.
La red de influencia en Gran Canaria en Tenerife
El obstáculo que va a encontrar la firma japonesa proviene de Las Palmas, donde se presiona para evitar una caída del PIB local frenando cualquier avance industrial exterior. En este escenario, el rival a batir por la firma nipona es Carburos Metálicos (filial de la estadounidense Air Products). La multinacional norteamericana no solo cuenta con presencia física histórica a pie de muelle y en Salinetas, sino que está plenamente integrada en la red de poder empresarial de la provincia oriental. Carburos tiene las simpatías de la patronal de Astican (grupo griego Laskaridis), forma parte del Clúster Marítimo de Canarias —entidad que recibe financiación pública— y comparte alianzas dentro de Asinca, la patronal industrial donde se alinean los grandes fabricantes de bebidas y refrescos de Las Palmas.
En la cultura de negocios del archipiélago, donde la logística portuaria y la cadena de suministro industrial han estado históricamente repartidas entre un puñado de grupos muy asentados, la irrupción de un competidor desde Tenerife desencadenaría un contraataque por varios frentes Y es que mientras Carburos Metálicos goza de una posición física consolidada en las áreas de influencia portuaria y la ventaja táctica de su conexión con Telde, cualquier avance de Nippon Gases requerirá sortear trabas burocráticas, autorizaciones de transporte interinsular de mercancías peligrosas y espacio de acopio. El lobby industrial y portuario local no facilitará la concesión de parcelas o permisos de estiba que permitan a la filial tinerfeña operar con soltura en los muelles incluso en Tenerife.
Blindaje de contratos, ‘pricing’ y presión desde Asinca
El estatus quo del puerto de La Luz se defiende tradicionalmente bloqueando a los grandes clientes antes de que escuchen ofertas exteriores. El objetivo es evitar que los astilleros, consignatarias y la industria manufacturera prueben la alternativa que llega desde Tenerife. Ahí está el caso de la paralización de la planta teldense y la rápida exención fiscal a tipo cero del AIEM decretada por el Gobierno autonómico para importar gas se justificaron bajo la protección de un «sector estratégico». La alineación entre el Ejecutivo regional y el lobby industrial facilita que el entorno regulatorio y mediático resulte hostil para cualquier operador sin arraigo local que intente romper la hegemonía de la cadena de suministro actual.










