
El yacimiento transfronterizo de gas Grand Tortue Ahmeyim (GTA), compartido entre Senegal y Mauritania, consolida su trayectoria operativa tras completar la primera mitad del ejercicio 2026. Según los resultados correspondientes al segundo trimestre presentados por la estadounidense Kosmos Energy, la infraestructura offshore ha alcanzado un ritmo de producción bruta de 2,65 millones de toneladas anuales de gas natural licuado (GNL), afianzando al Atlántico africano como un nuevo eje estratégico en el mapa energético global.
Durante el periodo comprendido entre abril y junio, la participación neta atribuible a Kosmos se situó en 15.700 barriles equivalentes de petróleo al día. Los socios del consorcio lograron exportar nueve cargamentos de GNL durante el trimestre, elevando la cifra acumulada a 18,5 buques metaneros en la primera mitad del año. Con estas métricas, la operadora mantiene sin cambios su previsión anual de fletar entre 32 y 36 cargamentos, confirmando la estabilidad técnica del complejo flotante desde su puesta en marcha.
La solidez operativa de GTA ha repercutido de forma directa en las cuentas de Kosmos Energy, que registró un beneficio neto de 185 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026. La producción global de la corporación alcanzó los 71.400 barriles equivalentes de petróleo diarios, lo que representa un incremento del 12% en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior. El consejero delegado de la firma, Andrew Inglis, subrayó que el proyecto transfronterizo continúa aportando un flujo constante a la producción consolidada del grupo, respaldando los planes de expansión a largo plazo.
De forma paralela a las operaciones de extracción, el consorcio trabaja en la optimización de costes y en el desarrollo de nuevas fases. En la etapa inicial del proyecto se prevé una reducción de los costes operativos netos por barril superior al 50% en términos interanuales. Al mismo tiempo, los ingenieros evalúan la construcción de nuevas infraestructuras capaces de añadir hasta 3 millones de toneladas adicionales de GNL a la capacidad de exportación.
El plan de desarrollo incluye además la fase denominada GTA 1+, orientada a rentabilizar las instalaciones existentes para canalizar gas natural directamente hacia las redes nacionales de Senegal y Mauritania. Esta vertiente resulta prioritaria para los gobiernos de Dakar y Nuakchott al estar vinculada a la reconversión de sus sistemas de generación eléctrica. Los calendarios oficiales sitúan la llegada del gas a las centrales térmicas senegalesas entre finales de 2028 y principios de 2029, un hito destinado a abaratar los costes de la energía y acelerar la industrialización de la región.










