
En el pragmático mundo de la ingeniería financiera, a veces el movimiento más pequeño es el que genera el mayor apalancamiento. El Gobierno de Canarias ha ejecutado esta semana una operación quirúrgica: la compra de una única acción de la sociedad estatal Ineco por un valor de 1.450,27 euros. La cifra, insignificante para un presupuesto autonómico, es en realidad la llave maestra para reactivar los proyectos de infraestrcuturas. Esto va a permitir ejecutar encomiendas de gestión a Ineco como ya ocurre con Gesplan, una empresa bajo control político de ASG, la minoría gomera de Casimiro Curbelo.
La maniobra plantea interrogantes. Si bien garantiza la solvencia técnica al recurrir a una entidad pública con experiencia internacional, el uso de Ineco como «medio propio» cierra la puerta a consultoras privadas de ingeniería que aspiraban a participar en el diseño de estos megaproyectos. No obstante, para los mercados de capitales y la Unión Europea la presencia de Ineco en el corazón del proyecto añade una capa de garantía y rigor técnico que facilita la captación de fondos. En las islas, el tiempo de los estudios parece haber terminado; comienza la era de la ejecución bajo el sello de la ingeniería estatal.
La decisión del Consejo de Gobierno no es un capricho inversor, sino una maniobra legal para convertir a Ineco en «medio propio» de la Comunidad Autónoma. En términos de eficiencia administrativa, esto permite al consejero de Obras Públicas, Pablo Rodríguez, adjudicar directamente contratos de consultoría e ingeniería a Ineco sin necesidad de abrir concursos públicos abiertos en ámbitos como Puertos Canarios
Este movimiento busca evitar la parálisis judicial y los recursos de competidores privados que suelen lastrar las grandes licitaciones en las islas. Al integrar a Ineco en el engranaje del Ejecutivo, Canarias se asegura el «brazo técnico» del Ministerio de Transportes, ganando acceso inmediato a la mayor capacidad de ingeniería ferroviaria de España; pero a costa de las empresas insulares de ingeniería. Más allá de los planos y las vías, la operación tiene un calado político profundo. Rodríguez no solo adquiere la acción, sino que se sentará en la Junta General y en el consejo de Administración de Ineco.
Noticia escrita por José L. JIménez. Editado y verificado por Pedro Marrero. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.










