El fiasco de las previsiones electorales de Coalición Canaria (CC) ha desencadenado una silenciosa reordenación de fuerzas en los consejos de y organizaciones empresariales de los puertos del archipiélago. Aquellas gestiones entre bastidores impulsadas por las patronales de Las Palmas para articular un grupo parlamentario propio en Madrid con seis o siete diputados nacionalistas han quedado relegadas al olvido, dando paso a una aproximación pragmática hacia el Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo.
En los muelles de Las Palmas, donde las entidades patronales representadas en el consejo de sdministración han mantenido una línea continuista avalando subidas de tarifas en servicios regulados como el amarre de buques, los grandes operadores ajustan ahora sus alianzas estratégicas ante un escenario de inminente relevo en el Gobierno central.
Las patronales del Puerto de La Luz asumen que la prioridad tras el 29 de noviembre consistirá en evitar una nueva etapa de parálisis legislativa o debilidad parlamentaria que ralentice la agenda económica e inversora. Para los consignatarios, estibadores y operadores de terminales, el cambio de ciclo en Madrid debe traducirse en un marco predictivo que proteja las inversiones en la dársena grancanaria frente a la creciente competencia de los puertos del norte de África.
El repliegue de los apoyos a la fórmula de CC demuestra hasta qué punto el empresariado portuario ha decidido anticiparse al giro político estatal. La búsqueda de interlocución con un eventual gabinete del PP se percibe en los muelles de Las Palmas como la única vía para garantizar un entorno favorable en materia de fiscalidad, concesiones y soberanía logística en el Atlántico Medio.
Un pragmatismo portuario forzado por las urnas
La pérdida de tracción de la vía nacionalista canaria ha dejado desprovistas de respaldo político las aspiraciones de las patronales del sector marítimo para influir directamente en las decisiones estatales de Fomento y Marina Mercante. La expectativa de condicionar la gobernabilidad en el Congreso a través de un bloque insular fuerte ha dejado paso al alineamiento directo con la alternativa que lidera el PP.
Desde la patronal de Las Palmas y Tenerife , la reacción oficial tras el adelanto de los comicios se ha centrado en apelar a la estabilidad y la certidumbre jurídica, reclamando a los partidos un debate riguroso sobre las reformas estructurales que precisa el tejido productivo. Sin embargo, en el ámbito portuario grancanario, la consigna dominante entre las cúpulas corporativas es resguardar la competitividad y asegurar interlocución directa con el equipo económico de Feijóo ante las decisiones de alcance logístico y regulatorio que afrontará la red de enclaves atlánticos.










