
El holding logístico Transcoma Grupo Empresarial ha ejecutado un movimiento táctico en Canarias. A través de su filial Hamilton y Cía., la corporación ha asignado el muelle de Los Mármoles, en el Puerto de Arrecife, como base de apilamiento del buque de nueva generación Noble Globetrotter I (NGT-1). La llegada de este coloso de la perforación marina, propiedad de la estadounidense Noble Drilling, rompe con la inercia del mercado tradicional, que centraliza estas operativas en el Puerto de La Luz por el control de tripulaciones, empleados presuntamente extranjeros en los procesos laborales y la logística de piezas a emplear.
Las fuentes del sector confirman que la decisión de Hamilton y Cía. de seleccionar Arrecife obedece de forma directa a una coyuntura que podría atraer un segundo buque de similares características en las próximas semanas. Esta descentralización de la actividad de depósito y custodia de grandes ‘artefactos’ navales diversifica los ingresos de la Autoridad Portuaria de Las Palmas fuera de su núcleo tradicional. Al demostrar que Los Mármoles puede sostener la logística de un drillship de última generación con bandera de Liberia sin interferir en la actividad comercial ordinaria, Transcoma abre una nueva vía de negocio para Lanzarote.
La escala en Lanzarote, con una solicitud de estancia de entre cuatro y seis meses, redefine la gestión de los espacios portuarios de la provincia. Aunque el buque no tiene previsto someterse a grandes reparaciones estructurales en los astilleros locales, su permanencia inactiva como buque de apoyo en espera de nuevos contratos petrolíferos genera una demanda intensiva de línea de muelle. Al derivar la Noble Globetrotter I hacia Arrecife, Transcoma libera espacio crítico en La Luz.
La estancia del drillship se perfila bajo la modalidad de parada logística pasiva, actuando el puerto de Los Mármoles como un parking regulador hasta que la unidad sea requerida para una nueva campaña de prospecciones en el norte de África. La ausencia de trabajos metalúrgicos mayores desplaza el centro de gravedad del negocio hacia los servicios logísticos de superficie. En este escenario, la rotación de los equipos humanos se consolida como el principal vector de ingresos directos para la economía local, exigiendo una coordinación estrecha entre la consignataria y las redes de transporte de la isla.










