«Ser competencia de los puertos de Canarias». Así lo dice la campaña promocional del nuevo dique seco en Takoradi y que cuenta con la financiación del Reino Unido. El sector de la reparación naval en el Atlántico medio afronta un viraje estratégico definitivo que amenaza de forma directa la posición dominante de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. Cada día retraso son 18 meses perdidos, el negocio marítimo es muy violento y las reparaciones navales no son como el que lleva un Seat 600 a un taller a revisar el filtro del aceite.
Este lunes el gobierno británico confirmó el cierre financiero del proyecto Shiprite en el puerto de Takoradi (Ghana), respaldado por un montante de 137 millones de dólares. Habilitará la primera instalación a escala comercial de reparación en el Golfo de Guinea. La infraestructura entra en fase de ejecución tras la reciente puesta en marcha en Dakar (Senegal) del astillero promovido por el grupo naval Damen, consolidando el despliegue de capacidad técnica en la fachada marítima africana. El de Tenerife sigue parado desde el mes de abril.
La nota oficial de Ghana dice: «Una vez construidos, los buques de hasta 200 metros de eslora podrán realizar reparaciones obligatorias en dique seco y otras reparaciones puntuales, evitando así la necesidad de navegar entre 10 y 14 días hasta Walvis Bay (Namibia) o Las Palmas (España) para recibir mantenimiento. El astillero también ofrecerá modernizaciones y otras modificaciones para mejorar la eficiencia energética, necesarias en consonancia con la transición energética del sector marítimo».
Capacidad técnica para naves de 200 metros y desvío del tráfico oceánico
La concesión a 25 años otorgada por la Autoridad Portuaria de Ghana (GPHA) a la firma local Prime Meridian Docks (PMD) contempla la instalación de un dique flotante con una capacidad de elevación de 13.500 toneladas y un muelle adyacente de 200 metros de longitud. El contratista China Harbour Engineering Company (CHEC) iniciará de forma inminente las obras, que incluyen el dragado de 300.000 metros cúbicos de roca del lecho marino para dar cabida a portacontenedores, graneleros, buques tanque y plataformas offshore. La puesta en servicio del complejo evitará que las flotas comerciales se vean obligadas a navegar entre 10 y 14 días adicionales hacia Walvis Bay (Namibia) o Las Palmas para acometer sus varadas obligatorias y reparaciones estructurales.
Una alianza multilateral de 137 millones apoyada por fondos de pensiones
La viabilidad económica del astillero ghanés se ha estructurado mediante una compleja arquitectura de financiación multilateral capitaneada por el fondo InfraCo —perteneciente al Grupo Privado para el Desarrollo de Infraestructuras (PIDG)— y la firma ARM-Harith Infrastructure Fund. El paquete financiero combina capital senior y subordinado proporcionado por el Banco Africano de Exportación e Importación (Afreximbank), el Banco Africano de Desarrollo (BAD), el Banco de Comercio y Desarrollo (BCD) y los fondos locales Petra Pension Schemes y Origen Private Debt Fund. La consultora alemana Sellhorn Ingenieurgesellschaft asumirá la dirección del proyecto, mientras que la británica Rigmar Services dirigirá las operaciones en la fase de explotación.
Tenerife, bloqueada ante la consolidación del corredor logístico del Golfo de Guinea
El avance operativo de la costa occidental africana contrasta con la parálisis que sufre el proyecto de reparación naval en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, instalación cuya concesión administrativa permanece encallada en la tramitación institucional mientras los competidores regionales cierran la financiación de sus infraestructuras. Los promotores de Takoradi estiman que la instalación generará 430 empleos directos, captará la demanda derivada del desvío de buques por el Cabo de Buena Esperanza y evitará la emisión de 180.000 toneladas anuales de CO2 al acortar las travesías técnicas de la flota transatlántica.










