
Si el colapso administrativo de los fondos Next Generation fuera una tormenta perfecta, el sector del transporte marítimo interinsular estaría navegando directamente hacia el ojo del huracán. En un archipiélago donde el 98% de las mercancías entran por mar, el retraso en la gestión de las ayudas europeas no es solo un problema de balances contables; es una amenaza directa para la conectividad y el coste de la vida de los canarios. La parálisis administrativa está dejando a las navieras sin el oxígeno financiero necesario para la transición ecológica que Bruselas ya exige.
El reloj de arena de la descarbonización
La Consejería de Transición Ecológica lanzó recientemente convocatorias para la descarbonización marina, incluyendo 3 millones de euros específicos para modernización y embarcaciones de cero emisiones. Sin embargo, los informes oficiales revelan un atasco crítico en la resolución de estos expedientes. Los proyectos de ingeniería naval requieren plazos de ejecución largos; si la administración tarda seis meses adicionales en firmar el ingreso, las empresas no llegarán al límite de diciembre de 2026 para justificar la inversión, obligándolas a renunciar a los fondos o afrontar el gasto a pulmón, algo inasumible para muchas operadoras.
Este bloqueo coincide con el fin de la tregua de las Tasas de Emisión (ETS). Mientras el Gobierno canario intenta extender las exenciones en Bruselas, 2026 se presenta como el año de la revisión crítica de la normativa de CO2. Si el colapso administrativo impide que las navieras modernicen sus flotas ahora aprovechando los fondos UE, las islas llegarán a la revisión de cuentas europea sin los ‘deberes hechos’, lo que encarecería irremediablemente los fletes y, por extensión, cada producto que se consume en la periferia del archipiélago.
Riesgo de desabastecimiento e insumos
La advertencia de las navieras es sombría: ante el sobrecoste de las tasas y la falta de ayudas reales para la transición, algunas compañías ya sugieren que podrían verse tentadas a desviar rutas o buscar insumos en África, afectando gravemente la competitividad del mercado canario. Proyectos estratégicos de hidrógeno verde para ferris y la electrificación de puertos (Onshore Power Supply) se encuentran actualmente en un limbo administrativo que el propio Ejecutivo califica de «crítico» para la estabilidad de los suministros básicos.
El colapso de los fondos UE en Canarias no es solo una cuestión de gestión lenta; es una bomba de relojería logística. Si no se logran flexibilizar los plazos hasta 2028, el transporte marítimo interinsular se enfrentará a una subida de costes que el actual Régimen Económico y Fiscal (REF), ya debilitado por la inflación, no podrá contener. Con más de 22.000 expedientes pendientes de resolución en el sector industrial y de descarbonización, el margen de error para el sector naval ha desaparecido por completo.










