El mercado del reabastecimiento de combustible en la fachada atlántica registra un escenario de alta tensión operativa marcado por la estrechez de oferta y el desvío masivo de rutas marítimas. Según datos del boletín diario de bunkering de la consignataria Intercop en el Puerto de Las Palmas del 4 de octubre de 2026, los compradores de combustible marítimo deben planificar con plazos de entrega de entre 7 y 8 días para garantizar la cobertura de sus buques. El recinto grancanario absorbe una demanda extraordinaria de embarcaciones que evitan el paso por el mar Rojo y el canal de Suez debido al conflicto en Oriente Medio, optando por la ruta del cabo de Buena Esperanza y consolidando a Tenerife como la escala de repostaje prioritaria antes de encarar el Atlántico Sur.
Ante la saturación en Las Palmas y las restricciones en los puertos de África Occidental, el Puerto de Santa Cruz de Tenerife se posiciona como la alternativa estratégica directa en la región. La infraestructura tinerfeña permite captar el tráfico desviado y absorbe el exceso de demanda de bunkering, ofreciendo una vía de descongestión esencial para garantizar la continuidad de los flujos de transporte marítimo entre el Atlántico Norte y el continente africano. En el Estrecho de Gibraltar y Algeciras se registran demoras de 4 a 12 horas y se recomiendan plazos de 7 a 10 días para asegurar precios competitivos, mientras que en Ceuta las barcazas sufren retrasos de 8 a 10 horas.
La presión sobre la cadena de suministro se extiende por los principales nodos de África Occidental, donde la falta de existencias condiciona la operativa naviera. En Lomé (Togo), el suministro de VLSFO y LSMGO requiere al menos 7 días de preaviso por la escasez de producto inmediato. En Lagos (Nigeria), las labores de mantenimiento en refinerías locales restringen la disponibilidad de VLSFO, forzando tiempos de espera de 7 a 9 días en un entorno de demanda baja procedente sobre todo de buques petroleros. Más al sur, Luanda (Angola) se encuentra en desabastecimiento total de VLSFO y LSMGO a la espera de reposiciones en un margen de 1 a 2 semanas, mientras que en Walvis Bay (Namibia) la disponibilidad inmediata es muy limitada y exige plazos de reserva de 5 a 7 días.
El escenario crítico se agrava en el sur y este del continente africano. En Durban (Sudáfrica), la disponibilidad de combustible es extremadamente escasa, mientras que en Ciudad del Cabo la restricción de suministro se mantiene hasta cerca del fin de esta primera semana de octubre. Para operar en Richards Bay y Algoa Bay se recomiendan plazos de entrega de entre 10 y 15 días. En Port Louis (Mauricio), ante una demanda muy elevada, se exige reservar con 10 a 14 días de antelación.
En el contexto europeo y mediterráneo, el hub logístico ARA (Ámsterdam, Rotterdam, Amberes) registró un incremento medio de inventarios de fueloil del 15% en septiembre respecto a agosto, situando sus reservas un 47% por encima del mínimo registrado en mayo, aunque todavía un 18% por debajo de los niveles de febrero de 2026.
Las importaciones de fueloil en ARA cayeron a 276.000 barriles diarios en septiembre frente a los 342.000 barriles diarios de agosto, procedentes principalmente de México (23%), Colombia (19%) y Benín (14%). En el caso del gasóleo, las importaciones se situaron en 141.000 barriles diarios (frente a 155.000 en agosto), provenientes de Estados Unidos (30%), Reino Unido (18%) y Suecia (12%).










