
El PP ha salido este lunes a atacar al PSOE y defender la ruptura del esquema nacional de potencia eólica en el mar. El consejero de Energía del Gobierno de Canarias, Mariano Hernández Zapata (PP), y el adminsitrador de Astican (Lavinia Group) y del Clúster Marítimo de Canarias, Germán Suárez; que el pasado mes de febrero defendió que en Madrid hubiese un grupo parlamentario sólido nacionalista, han presentado en rueda de prensa este lunes 13 de abril en Las Palmas la próxima presencia feria WindEurope que tendrá lugar en Madrid del 21 al 23 de abril en Ifema. En el acto se ha dado a conocer el programa que se llevará a cabo en esta feria internacional de referencia para el sector. Con ésta son cuatro las ediciones en las que Canarias ha participado y cada año se refuerza la participación conjunta del sector público y del privado para posicionar la marca Canarias.
Zapata ha dicho que «queremos que Canarias no solo participe en el despliegue de la eólica marina en España, sino que lidere su puesta en marcha con un modelo adaptado a nuestra realidad y que garantice seguridad energética, sostenibilidad y oportunidades económicas para las islas». El presidente del Cluster Marítimo de Canarias, Germán Suárez, se ha preguntado: «¿Y qué esperamos de WindEurope?». Y se ha respondido: «Pues que sea la oportunidad de traernos bajo el brazo el tan ansiado anuncio de que Canarias contará con su propia subasta y será pionera en la ejecución del primer parque eólico del país, que es para lo que hemos estado trabajando intensamente, y desde un consenso ejemplar, entre todos los actores implicados en las islas», ha concluido.
La crónica de esta presión se apoya en la supuesta pérdida de oportunidades económicas. El presidente de Gran Canaria, Antonio Morales, ha advertido que el «retraso acumulado» ha hecho desaparecer a inversores internacionales, una narrativa que busca agilizar los trámites mediante la urgencia en lugar de la solvencia. A esto se suma la promesa de generar 8.000 puestos de trabajo anuales, una cifra que diversos analistas miran con escepticismo dada la fase embrionaria de la industria y la falta de infraestructuras portuarias preparadas para tal volumen operativo.
Pese a que el discurso oficial asegura que los parques eólicos estarán a seis kilómetros de la costa para evitar el impacto turístico, el lobby grancanario evita mencionar que este modelo de «territorio fragmentado» conlleva costes tecnológicos y logísticos que aún deben ser validados por el mercado. La insistencia en que este desarrollo «abarataría» el recibo de la luz choca con la realidad de un sector que, a nivel global, sigue dependiendo de fuertes subsidios y subastas garantizadas para ser rentable.
Gran Canaria ha lanzado un órdago a Madrid: o se convoca una subasta particular bajo sus condiciones singulares, o se arriesga a un bloqueo político en una materia donde el consenso debería ser técnico y no meramente localista. El mensaje de «dejar de hablar de potenciales» para pasar a las «decisiones» es, en última instancia, un intento de imponer la agenda de los promotores por encima de la cautela regulatoria nacional.









