
La reconfiguración del mercado de pequeños buques cisterna y de suministro de combustible (bunkering) en Europa ha dado un vuelco estratégico tras consolidarse la salida de la surcoreana SK Shipping de este segmento. El gigante comercial de materias primas Mercuria, dueña de Minerva, con base en el puerto de Las Palmas y operaciones desde 2026 en Mauritania, en alianza con un grupo de firmas navieras de Grecia y Chipre, ha completado la adquisición de una serie de buques tanque de productos petrolíferos, aprovechando la retirada activa del operador asiático, que recientemente también se desprendió de diez de sus superpetroleros (VLCC) en favor de Pan Ocean.
Al menos cuatro buques especializados han cambiado de manos en las últimas semanas. MM Marine, la división helena de gestión naval integrada en Mercuria Energy Group, ha asumido formalmente la propiedad del Gaia (un buque de transferencia de combustible buque a buque construido en 2015 con 7.709 toneladas de peso muerto) y del Thalia (un quimiquero de 5.734 toneladas construido en 2009). Ambos activos, operados anteriormente bajo las denominaciones B. Sun y B. Star, ya se encuentran posicionados en la zona estratégica del Estrecho de Gibraltar. Su explotación comercial ha sido asignada a Minerva Bunkering, filial de Mercuria que lidera la distribución de combustibles marinos en los principales nodos aduaneros de la región sur de Europa.
Esta doble incorporación se alinea con la agresiva campaña de expansión que Mercuria ejecuta en el sector de los buques tanque, combinando la adquisición de tonelaje de segunda mano con pedidos de nueva construcción. El portafolio actual de MM Marine gestiona una flota cercana a las 70 unidades, abarcando desde graneleros Newcastlemax hasta buques de gran porte como Aframax, Suezmax y VLCC. El despliegue de los nuevos barcos en Gibraltar coincide con el nombramiento ejecutivo de Tyler Baron como nuevo director general de Minerva Bunkering. Baron asumirá la gestión global desde Ginebra con el objetivo de acelerar las soluciones de suministro físico bajo los nuevos estándares y regulaciones estructurales que impone la normativa medioambiental internacional.
Por otra parte, la firma griega Seaven Tanker Management ha entrado en la operación al adquirir el B. Ocean, un quimiquero de 5.692 toneladas de peso muerto construido en 2009 que ha sido rebautizado de inmediato como Seaven Ocean. Con esta incorporación, la armadora helena eleva su flota operativa a 13 buques cisterna dedicados a la distribución de refinados y productos químicos en los circuitos comerciales del Mediterráneo, el Mar Negro y el norte de Europa, actividad que complementa con su filial de transporte de cemento a granel.
El rol de Chipre en el suministro de combustibles
El tercer actor relevante en el reparto de activos ha sido Island Oil, compañía de comercialización de combustibles marinos con base en Limasol (Chipre). La firma ha tomado el control del buque de suministro Island Polaris (anteriormente B. Pacific, de 7.711 toneladas de peso muerto). De forma paralela, Island Oil ha reforzado su capacidad logística con la recepción del Island Horizon, un buque tanque de última generación construido este año con casi 8.000 toneladas de capacidad que pertenecía a la multinacional Vitol bajo el nombre de Marine Future. Con estos movimientos, la flota de Island Oil alcanza las 12 unidades operativas dedicadas en exclusiva al suministro de búnker, consolidando el peso de los armadores del sur de Europa frente a las grandes comercializadoras globales y dejando a SK Shipping con apenas dos pequeños buques residuales en su balance de activos líquidos.










