Descarbonizar el transporte pesado insular no solo es viable, sino técnicamente eficiente si se aprovechan las particularidades geográficas del archipiélago y se apuesta por una transición rentabilizada desde el primer kilómetro», afirmó Gabriel Bernal Gascón, directivo de Transbernal, al término de la jornada técnica celebrada en el puerto tinerfeño. A su juicio, la clave del éxito no reside en replicar modelos continentales de larga distancia, sino en diseñar una operativa a medida de la logística portuaria local, donde las flotas operan en radios reducidos pero bajo exigencias mecánicas extremas.
El Salón de Actos de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife acogió el pasado 9 de octubre la jornada ‘Descarbonización del transporte pesado portuario’, un encuentro especializado organizado por la Cátedra de Economía Azul de la Universidad de La Laguna (ULL) junto a la propia Autoridad Portuaria. La cita reunió a profesionales de la logística, expertos energéticos y representantes institucionales para analizar el futuro del transporte de mercancías por carretera en un territorio insular fragmentado y altamente dependiente del tráfico marítimo.
Por qué importa: En el contexto socioeconómico canario, prácticamente la totalidad de las mercancías de consumo, insumos industriales y suministros entran a las islas a través de los muelles comerciales. Una vez en tierra, la distribución secundaria recae por completo en camiones y vehículos de gran tonelaje que conectan los recintos portuarios con los polígonos industriales y centros urbanos. Alinear este eslabón crítico con los objetivos de neutralidad climática resulta indispensable para sostener la competitividad de la economía insular y reducir la huella de carbono global de la cadena de suministro.
La paradoja orográfica: la ventaja de las pendientes en trayectos cortos
La geografía de las Islas Canarias plantea un escenario singular para la movilidad eléctrica pesada. Frente a las rutas continentales de cientos de kilómetros en llano, el transporte terrestre insular se caracteriza por distancias cortas entre punto de origen y destino, combinadas con una orografia abrupta que incluye pendientes muy pronunciadas desde la costa hacia el interior.
Esta combinación, lejos de ser un obstáculo insuperable, ofrece ventajas estratégicas para la electrificación de los camiones. Por un lado, las distancias reducidas eliminan la denominada «ansiedad de autonomía», permitiendo que los vehículos completen sus jornadas diarias sin necesidad de realizar recargas intermedias en ruta. Por otro lado, la tecnología de frenada regenerativa de los motores eléctricos modernos permite recuperar un porcentaje significativo de energía durante los descensos desde las zonas altas hacia los puertos, optimizando de manera sustancial la eficiencia energética global del vehículo y reduciendo el desgaste de los sistemas mecánicos de frenado.
Innovación técnica y recarga de alta potencia
Durante el desarrollo de la jornada, Gabriel Bernal expuso las claves operativas para abordar la transformación del transporte pesado portuario de manera eficiente, enfatizando la necesidad de analizar el coste total de propiedad (TCO) para garantizar que la sostenibilidad ambiental vaya de la mano de la rentabilidad económica de las empresas de transportes.
Por su parte, Víctor Bellido, representante de Solarlighting, presentó las últimas soluciones tecnológicas en materia de almacenamiento energético mediante baterías de nueva generación y sistemas de cargadores de alta potencia. Bellido detalló cómo la instalación de infraestructura de carga rápida en las propias terminales portuarias e instalaciones logísticas permite optimizar los tiempos de parada de la maquinaria, garantizando que la transición hacia flotas de cero emisiones no comprometa el ritmo ni la productividad del flujo de mercancías.










