
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias ha resuelto la convocatoria de las subvenciones destinadas a compensar, para la campaña 2024, los costes adicionales soportados por los operadores de determinados productos de la pesca y de la acuicultura del Archipiélago, relativas al Programa Operativo para España del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y Acuicultura (POSEICAN-Pesca FEMPA).En total, el importe a abonar asciende a 7.099.785,99 euros, lo que supone un incremento del 15,58%, equivalente a 956.931,69 euros, con respecto a la convocatoria anterior debido a la modificación de las bases de esta, que han supuesto el aumento presupuestario de diez submedidas de este programa.
El gasto público en Canarias aumenta con el repliegue de los precios globales del trigo tras la recogida de beneficios registrada en Chicago y París no aliviará la factura alimentaria del archipiélago canario. La rotura de los equilibrios de suministro en el mercado europeo y el repunte de la tensión bélica en la cuenca del Mar Negro imponen una carga severa sobre la cadena logística insular. Canarias, un territorio insular con una dependencia exterior del grano superior al noventa por ciento, encara un escenario donde el coste de la materia prima, los fletes marítimos y la tensión de las cadenas de suministro amenazan con encarecer el consumo básico y la cabaña ganadera local.
Presión sobre los muelles de La Luz y Santa Cruz
Las terminales de graneles agroalimentarios de los puertos de La Luz en Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife procesan el flujo vital de cereales necesarios para la industria harinera y el sector de piensos de las islas. La contracción de las estimaciones de producción en la Unión Europea anunciada por la Comisión Europea introduce un factor de distorsión directo en los costes de importación del archipiélago. La rebaja de la cosecha de trigo blando europeo hasta los 124,4 millones de toneladas, sumada al desplome de la producción de maíz hasta los 51,9 millones de toneladas por el impacto del clima adverso en Francia, obliga a las comercializadoras que operan en los muelles canarios a competir en un mercado comunitario con existencias recortadas. La necesidad del bloque comunitario de importar 24 millones de toneladas de maíz para cubrir su propio déficit presiona al alza la demanda en rutas atlánticas y encarece las posiciones de compra para los operadores insulares.
El factor Mar Negro y el coste del seguro marítimo
El frente geopolítico en la cuenca del Mar Negro consolida una prima de riesgo insostenible sobre las importaciones agrícolas que arriban al Atlántico Medio. La intensificación de los ataques contra instalaciones portuarias y buques de transporte de grano en Ucrania y Rusia reactiva los temores a un estrangulamiento de la oferta mundial. Aunque los contratos de futuro para noviembrearon registrados retrocesos en el trigo forrajero del Reino Unido hasta las 196,50 libras por tonelada y en el trigo de molienda de París, clave para el mercado canario, hasta los 228 euros por tonelada, los analistas destacan que la volatilidad estructural continúa intacta. Para la operativa del puerto de La Luz, punto estratégico de redistribución de carga hacia el África occidental y receptor directo de graneleros procedentes del norte de Europa y América, la incertidumbre en el Mar Negro se traduce en un encarecimiento directo de las pólizas de seguro marítimo y una menor disponibilidad de tonelaje disponible para rutas secundarias.
Déficit de maíz francés y riesgo para la ganadería local
El colapso de la cosecha de maíz en Francia, donde la calificación de los cultivos en estado bueno o excelente cayó al 34 por ciento —el nivel más bajo registrado desde 2011—, afecta de lleno a las especificaciones de suministro que demanda la ganadería canaria. Las fórmulas de pienso compuesto elaboradas en las plantas de procesado de Gran Canaria y Tenerife dependen de la regularidad en el suministro de maíz y cebada. La revisión a la baja de la producción de cebada en la UE a 51,1 millones de toneladas reduce el margen de sustitución entre cereales dentro de las raciones ganaderas locales. La presión compradora de los grandes puertos del norte de Europa para captar maíz de orígenes alternativos como Brasil o Estados Unidos desplaza capacidad de transporte, situando a los puertos canarios en una posición de vulnerabilidad tarifaria ante las navieras.
Almacenamiento insular como amortiguador de costes
El Índice de Fuerza Relativa en los mercados de derivados agrícolas, situado en la zona de sobrecompra en torno a los 70 puntos, presagia nuevos repuntes de cotización ante cualquier interrupción real de los flujos marítimos. Los consignatarios e importadores en Las Palmas y Santa Cruz observan con preocupación el diferencial cambiario y la firmeza del dólar, moneda de referencia para las compras fuera de la zona euro. La combinación de cosechas europeas reducidas, mayor dependencia de grano transatlántico y la persistente amenaza sobre el corredor marítimo ucraniano configuran un horizonte de costes elevados para la logística agroalimentaria canaria durante la segunda mitad del año.
La capacidad de almacenamiento de los silos en los recintos portuarios de las islas actuará como primer amortiguador frente a las oscilaciones de precios durante las próximas semanas. El elevado nivel de existencias de seguridad que requiere el aislamiento geográfico canario exige a las empresas importadoras movilizar un mayor volumen de capital circulante para financiar sus compras de trigo forrajero y maíz. Con los precios de los futuros internacionales atrapados en una dinámica de alta volatilidad motivada por la recolección estival y el conflicto bélico, la despensa insular queda expuesta a la evolución del tráfico marítimo global y a la liquidez de los mercados de materias primas.










