
La gran metamorfosis del mapa portuario marroquí ha iniciado su cuenta atrás definitiva tras la promulgación este mes de agosto de la Ley 34.25, que transforma formalmente la antigua Agencia Nacional de Puertos (ANP) en la sociedad anónima estatal Ports du Maroc SA. La medida otorga al nuevo gigante corporativo la competencia exclusiva para fijar tarifas, cánones y límites de precios a los concesionarios privados. Pero más allá del ajuste administrativo en los despachos de Casablanca, el verdadero centro de gravedad de este movimiento se desplaza hacia el Sáhara Occidental, situando a los enclaves de El Aaiún y nuevo puerto de Dakhla (en la foto a junio de 2026) en el núcleo de la estrategia comercial del reino. Allí los estibadores no cobran 8.800 euros neto al mes que sí en puerto de Las Palmas.
La reforma rompe con el paradigma vigente desde 2005, que buscaba separar tajantemente la regulación pública de la explotación comercial. Ahora, el Estado unifica el control bajo una arquitectura societaria que busca imprimir agilidad inversora a infraestructuras clave. En este nuevo marco tarifario y operativo, los puertos de El Aaiún y el megaproyecto de Dahkla Atlántico dejan de ser meros puntos logísticos regionales para convertirse en activos corporativos de primer orden dentro del balance de Ports du Maroc SA.
Pesca
En El Aaiún, la fijación directa de precios y cánones por parte del nuevo consejo de administración busca dinamizar la salida de fosfatos y la actividad pesquera, recortando tiempos burocráticos para las concesionarias navieras y logísticas. Sin embargo, es en Dajla donde la creación de Ports du Maroc SA cobra una dimensión geopolítica superior. Concebido como el gran hub atlántico para conectar África Occidental con Europa y América, el puerto de Dakhla Atlántico se beneficia de un esquema tarifario centralizado que permitirá atraer concesiones privadas internacionales de gran calado mediante márgenes y techos de precios adaptados al mercado global.
Durante la tramitación de la norma, el ministro de Equipamiento y Agua, Nizar Baraka, tuvo que salir al paso de las reticencias parlamentarias asegurando que las infraestructuras mantendrán el 100% de titularidad pública y garantizando el servicio en muelles deficitarios. Con la adopción de enmiendas orientadas hacia la transformación digital y la creación de «puertos inteligentes», la nueva Ports du Maroc SA prepara el terreno para que El Aaiún y Dakhla operen bajo estándares de última generación, acelerando la integración logística del litoral sahariano en el comercio internacional.










