
Semana Santa en Canarias. En Las Palmas, la disponibilidad de combustible para entregas inmediatas sigue siendo escasa. Los operadores locales advierten de que cualquier pedido requiere, al menos, cinco días de antelación para garantizar el suministro. Esta carestía se replica con mayor severidad en el continente africano. En Luanda (Angola), el combustible VLSFO ha desaparecido de los depósitos y no se prevé la llegada de nuevas existencias hasta después del 10 de abril, lo que ha provocado una escalada de precios. En Lagos (Nigeria), los compradores deben reservar con diez días de margen, mientras que en Port Louis (Mauricio) la situación es de limitación extrema.
El mapa del reabastecimiento marítimo mundial se enfrenta a un cuello de botella sin precedentes. La inestabilidad bélica en Oriente Medio ha provocado un desplazamiento masivo de buques hacia las rutas del África Occidental, disparando la demanda y agotando las existencias en puntos estratégicos. En el Estrecho de Gibraltar, la situación es de saturación técnica: los proveedores exigen plazos de preaviso de hasta ocho días, mientras el puerto de Gibraltar acumula una lista de espera de 24 buques. Según la agencia A Mateos & Sons, se espera que 61 barcos hagan escala para repostar antes del 4 de abril, una presión que se ve agravada por previsiones de vientos fuertes y oleaje intenso que dificultarán las operaciones hasta el 2 de abril.
En el extremo sur del continente, los puertos de Durban y la bahía de Algoa (Sudáfrica) proyectan una ligera normalización, con entregas programadas para finales de mes. En Walvis Bay (Namibia) y Lomé (Togo), la disponibilidad sigue siendo reducida, aunque los comerciantes detectan una mejora paulatina respecto a la semana pasada. Esta recuperación es vital para los buques que evitan el Mar Rojo, pero la congestión en los fondeaderos de Algeciras y las dificultades en el fondeadero Delta por el mal tiempo mantienen la logística en un estado de alerta constante para las navieras.
El impacto del desvío de carga en el eje ARA
El centro neurálgico de Ámsterdam-Róterdam-Amberes (ARA) refleja el impacto de este cambio en los flujos comerciales. Los datos de Insights Global confirman que las existencias de fueloil han caído un 19 % en marzo respecto al mes anterior. Según la consultora Vortexa, las importaciones en la región han descendido a 148.000 barriles diarios, frente a los 192.000 de febrero. Esta reducción en el suministro procede principalmente de Dinamarca, Suecia y Libia, mientras que las reservas de gasóleo también han retrocedido un 1 % debido al descenso de las cargas procedentes de Estados Unidos, Kuwait y Arabia Saudita.
A pesar de la caída de inventarios, la disponibilidad en el eje ARA se mantiene estable para quienes planifican con un margen de cuatro a cinco días, evitando así sobreprecios por entregas urgentes. En el norte de Europa, el puerto de Hamburgo opera con normalidad, aunque se recomiendan plazos de entrega largos para asegurar la cobertura. Por el contrario, en Escandinavia la situación es tensa: en Gotemburgo (Suecia) y Skaw (Dinamarca), los plazos de entrega se han disparado hasta los diez días debido a una oferta muy limitada.










