
El reciente proyecto de Special Periodical Survey (SPS) llevado a cabo por Wärtsilä Marine en el buque de perforación Noble Venturer en el Puerto de La Luz valida la infraestructura canaria como un centro estratégico para el mantenimiento técnico de activos flotantes de alto valor. Esta operación, insertada en un programa global con Noble Corporation, subraya la capacidad de la instalación para la ejecución de ingeniería naval avanzada en entornos no convencionales.
El éxito en el SPS del Noble Venturer complementa la capacidad ya demostrada del puerto para manejar tareas de reparación y reconfiguración de activos offshore, ofreciendo un servicio competitivo frente a las alternativas africanas y caribeñas (como el caso del Noble Voyager en Curazao).
La decisión de ejecutar el reemplazo de propulsores submarinos en Las Palmas es una estrategia de optimización de downtime que impacta directamente en la rentabilidad del drilling contractor. La metodología de Wärtsilä Underwater Services permite la segregación de flujos de trabajo clave. El mantenimiento y la sustitución de las unidades de propulsión (thrusters) se realizan en flotación. Esto elimina los costes asociados al izado, al tiempo de tránsito a astilleros mayores y, lo más importante, reduce drásticamente el periodo no productivo del activo.
El éxito del proyecto se basa en la integración de sistemas de apoyo logístico y estructural. El uso de sistemas de izado especializados (jack-up de hilos, provisto por Sarens) para la manipulación controlada del equipo pesado bajo el agua, combinado con la logística portuaria 24/7 de Las Palmas para la entrega y recepción de los nuevos propulsores y el personal técnico.
Ante la continua presión competitiva por el transbordo de contenedores (TEUs) ejercida por los puertos del Magreb, la captación de contratos con entidades como Wärtsilä y Noble Corporation es fundamental para la diversificación de ingresos de las empresas canarias. La especialización en mantenimiento dry-dockless y servicios de ingeniería submarina confiere a Las Palmas y Tenerife una ventaja de nicho en el segmento de hidrocarburos. Este tráfico, aunque de menor volumen físico que los contenedores, genera un alto retorno económico por escala en servicios técnicos, bunkering especializado y soporte logístico, asegurando un flujo de ingresos resiliente a la volatilidad del tráfico feeder y transbordo masivo.










