
La diplomacia del Reino de Marruecos ha decidido romper con la inercia de décadas en el archipiélago y prepara un giro estratégico que sacudirá los cimientos del pleito insular. Según fuentes diplomáticas de alto nivel consultadas por este medio, el país vecino ha iniciado ya una hoja de ruta para trasladar el peso de su representación oficial a Santa Cruz de Tenerife, dejando atrás una etapa en Las Palmas que califican, sin ambages, como un auténtico «calvario de medio siglo». «En Las Palmas nadie nos echará de menos», sentenció un diplomático el pasado lunes, confirmando que el malestar con la operatividad y el entorno en la capital grancanaria ha llegado a un punto de no retorno.
«Es el único lugar del mundo con presencia diplomática de Marruecos donde un consulado es noticia, es inaguantable tanto para los funcionarios ahí como para nuestra gente aquí», dijo la misma fuente. La diplomacia marroquí ha comenzado a trazar una hoja de ruta que promete alterar el equilibrio institucional del archipiélago con un movimiento estratégico hacia el oeste. La decisión de priorizar la apertura de un consulado en Santa Cruz de Tenerife no responde únicamente a una cuestión de presencia, sino a un agotamiento profundo con su actual ubicación en Gran Canaria. Fuentes diplomáticas de Rabat consultadas el pasado lunes por Canarymaritime son tajantes al describir la situación en la capital grancanaria como un auténtico calvario logístico y administrativo, llegando a sentenciar con un pragmatismo gélido: «En Las Palmas nadie nos echará de menos cuando el traslado comience a materializarse, ahí se manda en Tenerife», señala una fuente diplomática desde Rabat.
Inmueble y residencia oficial
«No hay que olvidar que hasta hubo un salvaje de Fuerteventura que era consejero del Gobierno de Canarias que en 1999 envió un comunicado en nombre del Ejecutivo canario diciendo que se alegraba del fallecimiento de Hassan II», recordó la misma fuente diplomática que apuntó que Marruecos «es un país sin prisas». «Las Palmas es un calvario, no se puede hacer nada, ni convocar becas de arqueología para estudiantes de las islas, y cualquier cosa se satura», señala la misma fuente que lamenta que la decisión se deba a «una ambigüedad que en Tenerife no hay».
La presencia del Consulado de Marruecos en Las Palmas siempre ha venido bien al Polisario y entidades adyacentes para polarizar sobre el Sáhara. Pero con el reconocimiento del Sáhara como parte de Marruecos por Madrid y que el Gobierno de Canarias de CC ha dicho que no cuestiona la teoría del PSOE en política exterior, Rabat ya tiene vía libre para ejecutar su salida de Las Palmas.
Atender al turismo y negocio portuario
El plan de Rabat se lleva a cabo ya bajo cuerda mediante un traslado progresivo de servicios y competencias que se intensificará en los próximos meses. El horizonte está fijado claramente después de 2027, una fecha que guarda una carga política determinante para los intereses de Rabat.
En ese año, la presidencia del Gobierno de Canarias rotará según el equilibrio regional y se establecerá físicamente en Santa Cruz de Tenerife. Marruecos busca sincronizar su nueva sede diplomática con el epicentro del poder autonómico para asegurar una interlocución directa con el máximo representante de las islas en el momento exacto en que la isla tinerfeña sea la capital política efectiva.
Los datos demográficos respaldan este giro administrativo que busca aliviar la presión sobre la oficina de Gran Canaria. Actualmente, de los 25.000 ciudadanos marroquíes residentes en Canarias, la mayor concentración se encuentra en la isla de Gran Canaria con 9.847 efectivos, de los cuales 3.755 residen en Las Palmas capital. Sin embargo, la comunidad en Tenerife ya alcanza los 6.169 empadronados, una masa crítica de ciudadanos que justifica plenamente la creación de una infraestructura propia en la provincia occidental para evitar los constantes desplazamientos marítimos y aéreos que actualmente saturan la oficina grancanaria.
Esta maniobra pretende transformar la atención consular en un proceso mucho más fluido, alejándose del entorno hostil o complicado que perciben en su actual emplazamiento. Al establecerse en Tenerife justo cuando la isla ostente la presidencia regional, Marruecos no solo atiende a sus más de seis mil compatriotas empadronados allí, sino que se posiciona estratégicamente en el corazón de la toma de decisiones. Lo que comenzó como una queja por las dificultades operativas en Las Palmas ha terminado cristalizando en una ambiciosa estrategia de vecindad que sitúa a Santa Cruz de Tenerife como el nuevo eje de la diplomacia marroquí en el Atlántico.










