
El Ministerio de Transición Energética y Desarrollo Sostenible de Marruecos ha ejecutado un cambio de rumbo en su política de abastecimiento para blindar la competitividad industrial frente a la volatilidad de los mercados de materias primas. La ministra Leila Benali ha confirmado ante el Parlamento que un total de diez corporaciones internacionales y locales operan activamente en la búsqueda de hidrocarburos dentro del territorio nacional. La principal novedad corporativa radica en la incorporación, por primera vez en la historia económica del reino alauita, de inversores con capital estrictamente marroquí en los consorcios de exploración, rompiendo el tradicional monopolio de las firmas multinacionales de exploración y producción.
El despliegue técnico e inversor se articula a través de un inventario compuesto por 53 licencias y permisos estatales de operación. El grueso de la actividad exploratoria se concentra en el ámbito marítimo, donde las autoridades de Rabat han validado 40 licencias offshore, complementadas con nueve permisos de perforación terrestre y cuatro concesiones de explotación comercial activa. La dispersión de estos activos responde a un marco jurídico calificado por el Gobierno como uno de los más atractivos del mundo, diseñado específicamente para mitigar el elevado riesgo financiero y de capital inicial que conllevan las campañas de perforación profunda en cuencas no completamente maduras.
Descubrimientos gasistas insuficientes para alterar la balanza exportadora
Los esfuerzos exploratorios de la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas (ONHYM) y sus socios comerciales han fructificado en una serie de hallazgos comerciales concentrados en la cuenca de Gharb, el área de Essaouira, el bloque de Tendrara y la zona costera de Larache. El departamento de Transición Energética admite que, si bien estos yacimientos de gas natural validan el potencial geológico, los volúmenes recuperables certificados carecen de la escala necesaria para transformar al país en un exportador neto de hidrocarburos a corto plazo. El gas nacional se destinará a cubrir el consumo industrial doméstico y a sustituir el uso de combustibles fósiles pesados como el carbón y el fueloil.
La estrategia de Rabat busca utilizar el gas natural como un vector de transición complementario a su despliegue de energías renovables. La vulnerabilidad histórica de Marruecos ante la importación forzó al Gobierno a iniciar una reforma estructural profunda de la ONHYM, orientada a agilizar la burocracia administrativa y acelerar los ciclos de inversión privada. La entrada de flujos financieros locales pretende estabilizar las aportaciones de capital necesarias para mantener el ritmo de perforaciones en un contexto global donde las grandes corporaciones energéticas restringen sus presupuestos de exploración tradicional.
Chariot reestructura su cartera en el Atlántico para mitigar pérdidas
En este escenario de reconfiguración sectorial, la británica Chariot (LSE:CHAR) ha presentado sus resultados auditados correspondientes al ejercicio financiero de 2025, reflejando las dificultades para estabilizar sus métricas de valoración en los mercados internacionales. La firma energética, que cotiza en el mercado AIM de Londres y continúa registrando pérdidas contables netas, ha recuperado la operación y una participación del 75% en las licencias estratégicas de Lixus y Rissana, ubicadas en el litoral marroquí.
La dirección de la compañía ha rediseñado por completo el proyecto de gas Anchois con el objetivo de reducir de forma sustancial la inversión de capital inicial sin comprometer la capacidad de producción prevista, estimada en hasta 105 millones de pies cúbicos estándar diarios. Esta reestructuración de activos en el norte de África se complementa con la diversificación de su cartera hacia Angola, donde mediante una transacción con Etu Energias ha tomado posición en activos con una producción de aproximadamente 40.000 barriles diarios de crudo, garantizándose un flujo de caja equivalente a unos 4.000 barriles por jornada.
Logística de almacenamiento concentrada en los hubs del norte
La viabilidad operativa de estos proyectos de extracción requiere un soporte logístico que el Gobierno intenta robustecer a contracorriente. Entre los ejercicios de 2021 y 2025, Marruecos ejecutó un plan de infraestructuras que incrementó su capacidad de almacenamiento de productos refinados del petróleo en más de un 30%. Este aumento de los inventarios físicos dota al sistema nacional de suministro de una reserva estratégica equivalente a 17 días adicionales de consumo doméstico de carburantes.
La distribución geográfica de esta red de almacenamiento revela, sin embargo, una marcada concentración de los activos logísticos en los nodos comerciales del eje atlántico y del Estrecho. El 80% de los tanques de reserva del país se localizan en las inmediaciones de las áreas metropolitanas e industriales de Casablanca y de la región portuaria de Tánger. Las líneas de acción del Ministerio de Transición Energética se centran ahora en canalizar las inversiones hacia la periferia del reino, con el objetivo de descentralizar la infraestructura de almacenamiento y corregir los desequilibrios de transporte interno en situaciones de emergencia.









