Se esperan rachas de hasta 100 km/h, especialmente en zonas altas y expuestas al suroeste. Los expertos advierten que las islas no se enfrentaban a una borrasca de esta magnitud desde hace 13 años. Mientras, en la costa, las mareas vivas y olas de cinco metros amenazan con saltar los paseos marítimos.
Lo que el lunes era un pronóstico de la Aemet tras el paso de la borrasca Samuel, se ha convertido este miércoles 18 de marzo en un mazo que golpea la conectividad del archipiélago. Therese ya muerde en Canarias: un caos real en los aeropuertos con 26 cancelaciones y siete desvíos que han dejado a cientos de pasajeros tirados.
Aena confirma que el viento del suroeste está castigando con dureza a Tenerife Norte, La Palma y El Hierro, obligando a aviones procedentes de Madrid o Zúrich a buscar refugio en los aeródromos del sur de Tenerife o Gran Canaria. «No se veía algo así en 13 años», han advertido los meteorólogos al Cabildo de Tenerife. Las cifras asustan: rachas que alcanzan los tres dígitos y lluvias que prometen inundar las islas con acumulados de hasta 300 litros por metro cuadrado.
Para este jueves, el Gobierno canario ya ha activado la prealerta por nieve a partir de los 1.800 metros. En las cumbres de Tenerife y La Palma ya blanquea el paisaje y la previsión indica que la cota irá a más desde las ocho de la mañana. El Cabildo de Tenerife mantiene el Plan de Emergencias (PEIN) en marcha y no se desactivará, como mínimo, hasta el domingo.
La recomendación oficial es de sentido común: prohibido subir a las cumbres y alejarse de zonas de riesgo de desprendimientos. Con Therese cargada de aire frío y una humedad inusual, los servicios de emergencia están en vilo ante un fin de semana que va a poner a prueba todas las infraestructuras críticas de las islas.










