
El exadministrador único de Gesport y hoy directivo en Las Palmas de Rumeu en el puerto de Las Palmas, Francisco Naranjo, ha generado una cierta polémica en Tik Tok dijo que los estibadores pueden cobrar hasya 120.000 euros al año. Naranjo dijo que los estibadores se enfrentan a una cierta ambigüedad de no saber qué carga de tráfico. «Ganan un salario más que digno, tienen poder sindical, que se lo han construido con mucho sacrificio», dijo. Destacó que los casos de «extorsión» de «los años Noventa» ya no existen.
Agregó que «hay un poco de leyenda urbana» y que se accede a ese puesto de empleo por ciertas «simpatías» y que su padre, como estibador, «nunca me lo ofreció nadie». «Curiosamente con el paso de los años mi hijo es estibador, estuvo trabajando en Gesport cinco años», agregó. Afirmó que «un estibador puede cobrar hasta 130.000 euros al año». Explicó que lo que «marca la diferencia» es el número de horas con las que opere un empleados. «Hay una ley, que data de 1988, y lo hacen muy bien», sentenció. El fundador de Gesport explicó que sin los estibadores de Las Palmas «no existiría ni Gesport, ni Opcsa ni Boluda».
«Hoy los estibadores tienen carrera, de verdad, no lo heredan, casi todos los hijos de los estibadores han barrido contenedores o limpiarlos a mano», afirmó. En el episodio más reciente del podcast Empresarios Canarios, Fran Naranjo, fundador de Gesport, ofreció un retrato íntimo y directo de lo que significa emprender en el corazón del sector portuario canario. Con más de 1.000 visualizaciones desde su estreno el 5 de marzo de 2026, la entrevista desvela los retos de gestionar terminales en los puertos de Las Palmas y Lanzarote, claves en la economía insular.
Naranjo recordó su transición desde directivo en grandes grupos hasta encontrarse sin empleo durante la crisis de 2012, con dos hijos y dos hipotecas. «No tenía red de seguridad; lo único que sabía hacer era gestionar terminales”, explicó. Así nació Gesport, una empresa que hoy forma parte del tejido logístico de Canarias. Desde montar su primera oficina bajo una sombrilla hasta negociar la compra de grúas en Amberes sin financiación confirmada, Naranjo detalla los riesgos de apostar el patrimonio personal en un sector de alta inversión y presión constante.
Durante la conversación, Naranjo abordó cómo logró obtener una concesión portuaria a 30 años, los desafíos de coordinar la operativa de una terminal en Las Palmas y el papel de los estibadores en la logística diaria. También explicó las complejidades de convencer a bancos para financiar inversiones millonarias, la compra de grúas estratégicas y la gestión de 60 familias de empleados en un entorno operativo 24/7 donde los problemas no cesan nunca.
La entrevista ofrece además una mirada al futuro de la compañía tras su venta al Grupo Romeu, con Naranjo reflexionando sobre liderazgo, riesgo y resiliencia. Según el fundador de Gesport, «emprender en el puerto no es solo una cuestión de números; es un compromiso constante con la gente, la inversión y la confianza que se deposita en ti».










