
¿Qué margen tiene el REF de Canarias en la estrategia geopolítica de Marruecos, la economía es el brazo ejecutor de la diplomacia en África occidental? Ninguno. El marco RUP tarde o temprano será inútil y solamante absta ver la cantidad de puertos francos con la que Marruecos ha rodeado a Canarias. Casablanca Finance City (CFC), el centro financiero líder del continente, ha completado su segunda ‘Gira CFC por África’, consolidando un corredor de inversión que conecta la inteligencia económica de Rabat con tres de las economías más dinámicas del Golfo de Guinea: Benín, Togo y Ghana. Bajo la premisa de que «África debe confiar en África», la delegación marroquí ha desplegado una ofensiva de soft power financiero diseñada para transformar a Casablanca en el nodo central de la inversión intraafricana.
El eje Cotonú-Lomé: Industrialización y logística de aguas profundas
La expedición, integrada por veinte empresas líderes en sectores de alto valor añadido —desde energías renovables y salud hasta tecnologías digitales—, ha puesto el foco en la diversificación estructural. En Benín, la delegación fue testigo de una economía que creció un 7,5% en 2024 y que utiliza la Zona Económica Especial de Glo-Djigbé como laboratorio para sus sectores textil y farmacéutico. Benín no es solo un mercado; es la puerta de acceso a los 300 millones de consumidores de la CEDEAO, un factor crítico para las empresas marroquíes que buscan escala continental.
Por su parte, Togo se ha posicionado como el socio logístico indispensable. Con una proyección de crecimiento del 6,6% para 2025 y el título de reformador estrella de la subregión según el informe Business Ready 2024, el país ofrece lo que todo inversor anhela: seguridad jurídica y conectividad. La visita al Puerto Autónomo de Lomé (PAL), el único de aguas profundas en la región, subraya la intención de Marruecos de integrar sus cadenas de suministro con los países del hinterland africano a través de infraestructuras de primer nivel.
Integración sistémica frente a la opción externa
Hicham Chaoudri, director de Asuntos Institucionales de CFC, ha sido contundente al definir la inversión intraafricana no como una alternativa, sino como una necesidad estratégica. Al facilitar el acceso directo a agencias de inversión y tomadores de decisiones locales, CFC está reduciendo las barreras de entrada para sus miembros. Esta gira no es un evento aislado, sino un pilar de una oferta que busca atraer talento y capital global hacia Casablanca para, desde allí, redistribuirlo hacia proyectos estructurantes en el sur.
El respaldo institucional del Ministerio de Industria, AMDIE y Masen (el gigante de las energías renovables marroquí) indica que esta gira es la punta de lanza de una integración económica más profunda. Al tender puentes entre ecosistemas, Marruecos no solo exporta servicios de consultoría o construcción, sino que importa estabilidad y crecimiento compartido. En un contexto global de fragmentación, la apuesta de CFC por el bloque de África occidental reafirma que el futuro de la inversión en el continente se está diseñando en los despachos de Casablanca.










