
Konecranes confirmó este jueves que ha recibido un pedido para el puerto de Las Palmas en un comunicado remitido a Canarymaritime. Y es que la metamorfosis energética del Puerto de Las Palmas ha sumado un nuevo hito este trimestre con la consolidación de la apuesta de OPCSA (Grupo MSC) por la tecnología finlandesa. La terminal de contenedores ha formalizado un nuevo pedido de cuatro grúas pórtico híbridas (RTG) de Konecranes, una operación que expande la inversión masiva iniciada en 2025 y que posiciona a la infraestructura canaria a la vanguardia de la eficiencia operativa en el Atlántico.
Este movimiento estratégico, cerrado en los primeros meses de 2026, eleva a 18 unidades el parque de maquinaria de Konecranes en la terminal de La Luz. La entrega de estas cuatro nuevas grúas está programada para el último trimestre del año, reforzando un ecosistema logístico que ya cuenta con el soporte de un contrato de mantenimiento integral por cinco años firmado recientemente. Para Javier Zurita Ramírez, director de proyecto de OPCSA, la decisión responde a una lógica de continuidad tecnológica que combina una alta capacidad de elevación con una reducción drástica de los costes operativos.
El corazón de estas nuevas máquinas reside en su sistema de propulsión diésel-híbrido. La tecnología de Konecranes permite capturar y almacenar la energía generada durante las maniobras de izado y descenso, reutilizándola para los ciclos de carga posteriores. Este sistema no solo aligera la factura de combustible de la terminal, sino que minimiza la huella de carbono en un entorno portuario cada vez más presionado por las normativas medioambientales europeas. La seguridad también se ha visto reforzada con sistemas de prevención de incendios por gas y mecanismos para evitar el levantamiento accidental de camiones durante la operativa.
La operación se enmarca en la hoja de ruta «Ecolifting» del fabricante nórdico, cuyo objetivo es alcanzar las cero emisiones en el sector portuario. Con esta ampliación de flota, OPCSA garantiza su capacidad para gestionar el creciente volumen de contenedores del comercio internacional, asegurando que el Puerto de Las Palmas no solo sea un punto de escala geográfico, sino un nodo logístico ecoeficiente capaz de competir en rendimiento y sostenibilidad con las grandes terminales del continente.










