
En un movimiento destinado a consolidar su gobernanza corporativa frente a la creciente competencia de los ‘hubs’ logísticos del Atlántico Medio, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife (APSCT) ha formalizado el despliegue de su nuevo Plan de Acción EFQM. La iniciativa surge tras la auditoría externa de 2025, donde el enclave tinerfeño logró el Sello EFQM 400, una métrica de calidad que sitúa a la organización en el cuartil superior de eficiencia de las entidades públicas españolas.
El plan, supervisado por la dirección técnica de Sistemas de Calidad de la APSCT, no se limita a una validación administrativa, sino que se articula como una respuesta estructural a las «oportunidades de mejora» detectadas en el último ejercicio. Según fuentes internas de la autoridad portuaria, la hoja de ruta busca transformar el modelo de gestión tradicional en un ecosistema de «resultados tangibles» que aporte valor directo tanto a los grandes operadores de carga como a las navieras de cruceros, en un momento en que la eficiencia en los servicios portuarios es un factor determinante para el desvío de rutas globales.
Analistas de logística marítima señalan que la adopción de estándares de excelencia europea (EFQM) es una señal clara para los mercados de inversión y las aseguradoras internacionales. En un entorno donde la transparencia y la mejora continua son requisitos indispensables para la captación de fondos de la Unión Europea, Tenerife parece estar alineando su estructura de mando —liderada por su Presidencia y Dirección— con las demandas de un comercio marítimo cada vez más tecnificado y fiscalizado.
El reto inmediato para la APSCT será el «despliegue» operativo: convertir los indicadores de calidad en una reducción real de los tiempos de escala y una optimización de la cadena de suministro. Con este paso, Santa Cruz de Tenerife intenta no solo retener su cuota de mercado frente a su eterno rival regional, Las Palmas, sino también proyectar una imagen de estabilidad institucional y solvencia técnica en un horizonte económico marcado por la volatilidad energética.










