
El despliegue de Sahara Group en Mauritania: el nuevo pulso por el control del combustible marino en el Atlántico Occidental. La reconfiguración de las rutas de suministro energético en la fachada atlántica de África da un vuelco con la entrada en escena de nuevos actores corporativos que desafían el orden logístico tradicional. El conglomerado energético nigeriano Sahara Group ha iniciado formalmente sus operaciones de suministro de combustible para buques (bunkering) en aguas de Mauritania, tras asegurar la adjudicación de una licencia oficial de abastecimiento para el ejercicio 2026 otorgada por el Ejecutivo de Nuakchot.
La empresa ofrece desde este viernes el suministro de VLSFO al 0,50% se alinea con las exigencias medioambientales impuestas por la Organización Marítima Internacional (OMI), facilitando la transición de las navieras hacia operaciones de menores emisiones contaminantes sin penalizar la eficiencia de sus costes operativos. Esta primavera dos empresas del sector con sólida presencia en el puerto de Las Palmas, Minerva y Peninsula Petroleum, han ganado licencias similares con implantación directa.
La base operativa de este despliegue descansa en el fletamento del FT NERVI, un buque tanque especializado de 7.600 toneladas de peso muerto (TPM) que el grupo ha posicionado de forma estratégica frente al litoral de Nuadibú. La embarcación cuenta con la dotación técnica necesaria para realizar despachos inmediatos de gasóleo marino (MGO) bajo la norma internacional ISO 8217:2022 y de fueloil con muy bajo contenido de azufre (VLSFO) limitado al 0,50%. Esta disponibilidad de destilados limpios permite a las flotas regionales e internacionales que transitan por el corredor sahariano cubrir sus requerimientos de navegación sin verse obligadas a desviarse a puertos tradicionales de aprovisionamiento del Atlántico Medio.
La incursión corporativa responde a una planificación de infraestructuras intermedias integradas con la que Sahara Group busca capitalizar el crecimiento del comercio y las actividades extractivas offshore en el continente. El director ejecutivo de la corporación, Wale Ajibade, ha señalado que el establecimiento de esta capacidad en el país norteafricano eleva la competitividad portuaria local, optimiza la rotación de los buques y robustece el entramado logístico necesario para sostener los intercambios comerciales globales. Para los puertos mauritanos, la presencia de activos marítimos estables transforma sus radas en puntos de servicio fiables, atrayendo un mayor volumen de tráfico marítimo y estimulando los servicios asociados a la economía portuaria en todo el litoral atlántico.
El desarrollo de este corredor de abastecimiento influye de manera directa en la resiliencia de las cadenas de suministro que operan entre África Occidental y Noroccidental. Al aproximar los combustibles regulados a las rutas comerciales activas, el proyecto reduce los costes de tránsito y minimiza los riesgos de desabastecimiento en una zona marítima históricamente dependiente de la triangulación con terminales de Las Palmas y Tenerife.
El desembarco en Mauritania aprovecha la experiencia previa de la firma nigeriana en la gestión de flotas y transporte de hidrocarburos a escala continental. La compañía opera de forma recurrente buques de gas licuado de petróleo (GLP) destinados a programas de transición energética y cocina limpia en diversos mercados africanos, un bagaje logístico que ahora traslada al negocio del aprovisionamiento de combustible marino. La dirección de la empresa contempla este hito en Nuadibú como una pieza fundamental de su plan estratégico a largo plazo, denominado Sahara Beyond XXX, una plataforma orientada a la inversión en grandes infraestructuras destinadas a favorecer el comercio sostenible y la movilidad de mercancías en el eje africano.










