
El sector del transporte y la logística en el archipiélago canario basaso en el puerto de Las Palmas ha entrado en una fase de profunda reconfiguración financiera. En junio de 2024, hace dos años, la adquisición mayoritaria de Maresa Logística por parte del fondo de capital riesgo Everwood Capital, ejecutada a través de su Fondo de Transporte y Logística —dotado con un objetivo de 200 millones de euros—, marcó el inicio de un proceso de consolidación que busca erradicar la fragmentación tradicional del mercado de carga en las islas. Esta operación no solo altera la estructura de propiedad de un operador histórico nacido en 2019 tras la fusión de Marítimas Reunidas y Martín e Hijos, sino que redefine el papel estratégico de Canarias como plataforma de operaciones avanzadas hacia el continente africano.
La entrada de dinero institucional procedente de family offices y clientes de banca privada ha dotado a Maresa de un músculo financiero inédito para el empresariado logístico local. Bajo la dirección de Everwood, la compañía canaria ha dejado de operar como un actor regional aislado para convertirse en el vector transfronterizo de un ecosistema multimodal de gran escala.
El fondo ha desplegado una agresiva estrategia de adquisiciones complementarias en la península, incorporando firmas especializadas en gestión aduanera compleja como Partida Logistics y AGSA, operadores de última milla como A Tu Hora Express, y especialistas en transporte urgente internacional como HTG Express, Arin Express y Trans Paneuropa. Esta red de filiales permite a la división canaria ofrecer soluciones de conectividad integral sin depender de intermediarios externos.
La segregación de activos y el foco en el negocio core
El movimiento más significativo dentro de la hoja de ruta de Everwood Capital se consolidó en marzo de 2026 con la creación de Prontia Logística. El fondo decidió segregar sus activos dedicados al almacenamiento y transporte refrigerado en el nordeste peninsular —agrupando a las firmas Transaez, Arimon Logistics y Transdusan— en una estructura corporativa independiente con una facturación de 35 millones de euros. Esta reorganización societaria posee una lectura directa para el mercado insular: Maresa Logística queda liberada de las operaciones domésticas de frío en el continente para concentrar la totalidad de sus recursos en el forwarding internacional, los tránsitos marítimos, la paletería industrial y la gestión aduanera de alta especialización.
Esta focalización operativa busca exprimir la capacidad de las infraestructuras de Maresa, que cuenta con una plantilla de 300 profesionales, un centenar de colaboradores externos y una flota superior a los 300 vehículos pesados y semiligeros. La clave de la rentabilidad proyectada por el fondo radica en la optimización de sus 52.000 metros cuadrados de superficie de cross-docking distribuidos en los principales nodos industriales del país. Para el tejido empresarial canario, esta reestructuración se traduce en una mayor frecuencia de conexiones y en una reducción de los tiempos de tránsito en el abastecimiento de mercancías procedentes de la península, un factor crítico para la economía insular.
El puente canario hacia los mercados africanos
La tesis de inversión de Everwood Capital trasciende el tráfico interinsular. El verdadero valor estratégico de Maresa reside en su posicionamiento geográfico en Gran Canaria y Tenerife, y su proyección como hub aduanero seguro hacia el eje occidental de África. La compañía cuenta con delegaciones estables y operativas en Mauritania y Guinea Ecuatorial, dos plazas comerciales complejas donde la gestión de los tránsitos y el conocimiento de los regímenes aduaneros locales representan barreras de entrada muy elevadas para la competencia internacional.
El fondo de inversión planea rentabilizar las ventajas fiscales del Régimen Económico y Fiscal (REF) de Canarias y las facilidades de la Zona Especial Canaria (ZEC) para atraer flujos de mercancías procedentes de la Unión Europea que utilicen los puertos canarios como base de triangulación hacia los mercados africanos en expansión.
La combinación de la experiencia de Maresa en la conectividad extrapeninsular con el soporte técnico de las agencias de aduanas del grupo en el Estrecho de Gibraltar configura una plataforma logística integrada capaz de competir con las grandes multinacionales globales del sector. La reconversión de Maresa, por tanto, simboliza el paso de un modelo de gestión familiar a una estructura corporativa guiada por la eficiencia de costes, las sinergias comerciales y la captación de valor en las fronteras de los mercados emergentes.










