
La Autoridad Portuaria de Las Palmas (APLP) ha cerrado el ejercicio 2024 con un fortalecimiento de su posición de liquidez, apoyado en un crecimiento del beneficio neto hasta los 27,95 millones de euros. Sin embargo, el balance revela una gestión activa de sus compromisos financieros y una utilización estratégica de los incentivos fiscales canarios en un entorno de tipos de interés que sigue presionando los costes operativos. Se trata del primer ejercicio fiscal de Beatriz Calzada como presidenta de puertos de Las Palmas ya que entró a mediados de 2023.
Al cierre de 2024, la deuda con entidades de crédito se situó en los 8,98 millones de euros, una caída significativa frente a los 15,08 millones del año anterior. Esta reducción responde a una política de amortización constante que ha llevado el pasivo no corriente (aquel con vencimiento superior a un año) a tan solo 3,63 millones de euros. La entidad ha gestionado el riesgo de tipos de interés mediante permutas financieras (swaps), que han registrado una variación positiva de valor razonable de 185.250 euros en la cuenta de resultados. A pesar de ello, el calendario de vencimientos es inminente: la mayor parte de la carga de derivados financieros, con un valor de mercado de 256.397 euros, expiraba en marzo de 2025, seguida de otros tramos menores en 2026 y 2027.
El escudo fiscal de la RIC
En el ámbito tributario, Puertos de Las Palmas mantiene una estrategia de optimización ligada al Régimen Económico y Fiscal (REF) de Canarias. La entidad ha aplicado deducciones por inversiones en activos fijos nuevos por valor de 351.875 euros en 2024. No obstante, el grueso de su beneficio se destina a fortalecer las reservas de beneficios acumulados, que ya alcanzan los 281,2 millones de euros. Este colchón de fondos propios es fundamental para sostener el ambicioso plan de inversiones sin comprometer la solvencia, permitiendo a la entidad operar con un patrimonio neto de 822 millones de euros, lo que representa más del 90% del total de su activo.
Resultados extraordinarios y el impulso operativo
El desempeño de la entidad no solo se ha visto favorecido por la gestión financiera, sino por ingresos que han superado las expectativas ordinarias. Los resultados por enajenaciones de inmovilizado y otras operaciones aportaron 504.930 euros, revirtiendo las pérdidas de 1,6 millones registradas por este concepto en 2023. Además, la recuperación de concesiones revertidas ha inyectado 2,7 millones de euros directamente en la cuenta de explotación. Estos ingresos, sumados a una mayor eficiencia en los gastos de gestión corriente —que cayeron de 3,8 a 1,7 millones de euros—, han permitido que el resultado de explotación escale hasta los 19,4 millones de euros, un 47% más que en el ejercicio precedente.










