La batalla por el control del tráfico interinsular canario ha alcanzado un punto de inflexión. Baleària Canarias ha cerrado el mes de agosto arrebatando una cuota de mercado del 47% a su histórico rival en el estratégico tramo entre Las Palmas de Gran Canaria y Morro Jable (Fuerteventura), redefiniendo las dinámicas de movilidad en el archipiélago frente al grupo noruego Bonheur, propietario de Fred. Olsen Express, informa Puente de Mando.
El cambio de hegemonía responde a la implantación del servicio triangular bautizado como «las tres en línea». La estructura operativa conecta Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas y el sur de Fuerteventura sin necesidad de que el pasajero realice transbordos en la capital grancanaria, neutralizando la tradicional ventaja geográfica que explotaba la naviera de los navíos amarillos desde el puerto grancanario de Agaete.
Durante el mes de agosto, la alianza entre Baleària y Fred. Olsen (a través de la marca compartida para el flete de pasaje tras la compra de activos a Armas) movilizó a más de 141.000 pasajeros y casi 54.000 vehículos en la ruta completa. En el itinerario específico a Fuerteventura, la cuota del 47% supuso el traslado de casi 55.000 clientes y más de 20.600 automóviles, convirtiendo la dársena de Morro Jable en el activo comercial más codiciado de la red autonómica Puertos Canarios.
El éxito de la conexión directa a Morro Jable ha generado un curioso efecto colateral en la logística insular. La línea tradicional entre Las Palmas y Puerto del Rosario ha visto reducido su volumen de pasaje a 2.500 usuarios y 1.100 vehículos en agosto mediante el ferry «Volcán de Tamadaba». Sin embargo, ese mismo buque ha blindado el transporte de mercancías al mover 28.000 metros lineales de carga rodada, capturando un 60% de la cuota de mercado industrial en la isla majorera.
El reto de las franjas horarias en la capital
En el concurrido corredor entre Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, la cuota de pasaje de Baleària alcanzó el 41% en agosto, traduciéndose en más de 86.000 viajeros y casi 21.000 vehículos (43% del mercado). Las cifras cobran relevancia al considerar la desventaja en frecuencia: la compañía opera seis salidas diarias frente a las ocho rotaciones de su competidor directo, manteniendo un 45% del total de viajes ofertados.
El talón de Aquiles de la estrategia de la naviera que preside Adolfo Utor reside en la rigidez de las franjas nocturnas. La última salida del día, programada a las 21:00 horas desde las capitales, impone un horario de llegada tardío que penaliza el margen de captación en el segmento de viajes de negocios diarios frente a la travesía de 80 minutos entre Agaete y Santa Cruz. La incursión de la firma alicantina contrapesa el histórico dominio nórdico en el transporte marítimo canario. Bonheur ASA, el holding de la familia Olsen cotizado en la Bolsa de Oslo, observa cómo su división naviera atlántica debe ceder terreno en las rutas de ocio de Fuerteventura mientras el cliente insular premia la comodidad del trayecto sin transbordo sobre la velocidad pura.










