
El ministro de Energía y Petróleo de Mauritania, Mohamed Ould Khaled, declaró que no es preciso revisar las reservas de hidrocarburos del país procedentes del sitios como el puerto de Las Palmas con Oryx Energies, que tiene el contrato de suministro, por la crisis de Irán ya que son seguras y suficientes. Afirmó que no existían problemas de suministro de productos energéticos. Durante la rueda de prensa posterior a la reunión del consejo de ministros, Ould Khaled explicó que el gobierno había tomado medidas para garantizar la disponibilidad de productos energéticos y supervisar los niveles de existencias en vista de la evolución geopolítica internacional.
Añadió que se habían establecido comités especializados para supervisar las existencias de productos básicos, incluidos los productos energéticos, como parte de las medidas preventivas destinadas a garantizar el abastecimiento del mercado. El ministro indicó que el gobierno también está trabajando para reforzar la capacidad de almacenamiento, habiendo aumentado la capacidad de almacenamiento en Nuakchot en unos 23.000 metros cúbicos, de 60.000 a 83.000 metros cúbicos, con planes de aumentarla en el futuro a unos 183.000 metros cúbicos.
El mercado de carburantes en Mauritania ha despertado con una realidad dual que ha dejado atónitos a los sectores estratégicos del país. El pasado 4 de marzo, el precio del diésel registró un salto significativo, escalando de los 1,01 euros (46,8 ouguiyas) a los 1,10 euros (51,12 ouguiyas) por litro. En un movimiento contraintuitivo, la gasolina realizó el camino inverso, descendiendo de los 1,22 euros (56,64 ouguiyas) hasta situarse en los 1,11 euros (51,2 ouguiyas). Hasta el momento, el silencio oficial de las autoridades sobre estas fluctuaciones alimenta la incertidumbre.
Estas variaciones no son casuales. Se producen apenas unos días después de que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán pusieran en jaque la estabilidad del Estrecho de Ormuz, un punto crítico por donde transita el 20% del comercio mundial. Sin embargo, en los círculos económicos de Nuakchot se respira escepticismo: muchos expertos denuncian que las reservas actuales se adquirieron a precios previos al conflicto, sugiriendo que el ajuste responde más a una maniobra preventiva o especulativa que a una escasez real. Para poner estos datos en perspectiva regional, mientras en Nuakchot el diésel se sitúa en 1,10 euros, en puertos cercanos como Las Palmas, el precio medio del gasóleo ha comenzado a rozar ya los 1,19 euros esta misma semana, evidenciando una presión inflacionista que no entiende de fronteras.










