El Puerto de Las Palmas avanza ya al final de 2026 con los avances en sus instalaciones los trabajos de construcción de un innovador prototipo de aerogenerador eólico marino flotante desarrollado íntegramente con tecnología española. La iniciativa, enmarcada en el Proyecto WHEEL (Wind Hybrid Evolution for Low-Carbon Solutions), busca validar a escala precomercial una nueva plataforma flotante diseñada para abaratar costes y maximizar la eficiencia en la generación de energía renovable en aguas profundas. Este contenido ha sido elaborado de forma independiente por el equipo de redacción y no constituye una inserción publicitaria ni responde a acuerdos comerciales o patrocinio.
Lo que está pasando: La estructura flotante se está ensamblando en el recinto portuario grancanario mediante sistemas de encofrado de alta ingeniería suministrados por la firma ULMA, que ha desplegado soluciones técnicas a medida para abordar la compleja geometría del flotador. Una vez completado el ensamblaje de la plataforma y el montaje de la turbina, la estructura completa será remolcada mar adentro para ser fondeada y anclada frente al litoral de Gran Canaria, donde permanecerá en fase de pruebas operativas durante una década.
Por qué importa: La tecnología del Proyecto WHEEL plantea un diseño disruptivo respecto a las cimentaciones flotantes convencionales, al reducir el calado necesario y optimizar el uso de materiales de construcción. La elección del Puerto de Las Palmas como centro de fabricación y ensayos reafirma la posición estratégica del archipiélago como laboratorio natural y hub industrial de referencia en el Atlántico para el despliegue de las energías renovables marinas.
Ingeniería a medida para una estructura singular
La ejecución técnica de la plataforma ha requerido la integración de sistemas de encofrado y moldes especiales diseñados a medida por ULMA. Para dar forma a los elementos de hormigón de la estructura, se han combinado sistemas BIRA, ORMA, ENKOFORM H-120, ENKOFLEX y andamios BRIO, configurando un soporte global adaptado a las exigencias geométricas y estructurales poco habituales que requiere la eólica marina flotante.
El periodo de pruebas de diez años frente a las costas grancanarias permitirá recopilar datos clave sobre el comportamiento dinámico de la plataforma, su resistencia al entorno marino y su rendimiento energético, sentando las bases para la futura comercialización de esta tecnología a gran escala en los mercados internacionales.










