
El Sindicato de Trabajadores de los Puertos de Tenerife ha denunciado este lunes la existencia de un “bloqueo injustificado y lesivo” de la actividad industrial en la isla, señalando directamente a la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife como responsable de una parálisis que, aseguran, obedece a intereses externos.
El foco del conflicto se centra en la operativa del buque San Francisco, cuya escala en Granadilla ha sido impedida ante la supuesta ausencia de servicios de remolque en el puerto capitalino. Para la organización sindical, esta justificación “carece de sustento técnico transparente” y es, en realidad, una maniobra diseñada para favorecer el actual modelo de reparación naval en el puerto de Las Palmas.
Un impacto directo en el empleo
La organización advierte de que el sector atraviesa un momento delicado, donde “80 familias tinerfeñas están siendo las víctimas directas” de una gestión que, a su juicio, “parece doblegarse ante las presiones de competidores externos”. En sus declaraciones, el sindicato ha señalado explícitamente a Astilleros Canarios (Astican) como el actor dominante en el mercado regional, denunciando un supuesto “boicot operativo” que estaría forzando la deslocalización de la actividad industrial fuera de Tenerife.
“Estamos presenciando cómo se torpedea el desarrollo de Granadilla desde dentro”, sentencian los portavoces sindicales. Según su diagnóstico, la carencia de un remolcador con base permanente y las trabas sistemáticas para obtener la licencia de autoremolque forman parte de una estrategia para “seguir el juego” a intereses ajenos a la isla. La preocupación es tal que temen que esta misma dinámica se traslade a proyectos estratégicos futuros, como el despliegue del dique flotante, cuya competitividad ven seriamente comprometida.
Presión sobre el ámbito político
El conflicto ha trascendido el plano técnico y ha entrado de lleno en la arena política. El sindicato ha cuestionado la gestión de los responsables públicos, recordando la trayectoria profesional previa del actual presidente de Canarias, Fernando Clavijo, vinculada al grupo Astican, y reprochando a la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, una supuesta falta de contundencia en la defensa de los intereses industriales de la isla.
Exigencias y advertencia de movilizaciones
Ante este escenario, la hoja de ruta sindical es clara. La organización exige tres pasos inmediatos: el levantamiento de las restricciones al buque San Francisco, la aprobación urgente de la licencia de autoremolque y un giro hacia una gestión “técnica y neutral” por parte de la Autoridad Portuaria. El sindicato ha cerrado su comunicado con una advertencia contundente: si no se produce una rectificación inmediata que garantice la viabilidad de la actividad en Granadilla, convocarán movilizaciones y medidas de protesta para defender el empleo y el tejido industrial tinerfeño.










