
El gobierno de Mauritania ha puesto sobre la mesa un ambicioso plan público y donde perfila el respaldo de EE.UU para transformar radicalmente la infraestructura industrial de su capital económica. Presentado ante el Consejo de Ministros, el Programa de Desarrollo de la Wilaya de Dakhlet Nouadhibou para el periodo comprendido entre 2026 y 2029 contempla una dotación financiera global de 911 millones de euros (equivalentes a 39.640 millones de ouguiyas mauritanas). De este montante total, una partida estratégica de 585 millones de euros (25.440 millones de MRU) se destinará exclusivamente a la construcción de infraestructuras críticas diseñadas para respaldar a los sectores productivos clave de la región norte del país africano.
Infraestructura
El pilar central de esta apuesta pública es la edificación de un nuevo puerto de aguas profundas. La futura instalación marítima ha sido concebida como un nodo multifuncional y polivalente capacitado para el atraco de buques comercial e industriales de gran calado. Con esta obra, Mauritania busca multiplicar exponencialmente la capacidad logística de Nouadhibou, optimizar las cadenas de exportación e impulsar el crecimiento de la actividad comercial en el entorno atlántico, conectando de forma más eficiente el tráfico pesquero con los mercados internacionales.
Sostenibilidad
La industria pesquera, verdadero motor financiero del litoral mauritano, recibirá un respaldo técnico indispensable para adaptarse a los estándares ambientales modernos. El programa del Ejecutivo incluye la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales industriales vinculada a la cadena de procesamiento de la pesca. La instalación dispondrá de una capacidad de procesado proyectada de 21.630 metros cúbicos diarios, un volumen orientado a mitigar el vertido de residuos industriales, frenar la contaminación del ecosistema marino y preservar el frente marítimo de la ciudad.
Viabilidad
Ambas intervenciones constituyen las actuaciones de mayor volumen económico dentro del paquete de inversiones programado para la región de Dakhlet Nouadhibou. Pese a la aprobación del marco presupuestario en el Consejo de Ministros, la ejecución real de los trabajos permanece supeditada a la conclusión de los correspondientes estudios técnicos de ingeniería, la captación final de la financiación internacional requerida y la adjudicación de los contratos de licitación.










