
La tesis del presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, de vetar la compra del negocio en Las Palmas y Tenerife del 45% de Boluda TM por el operador estatal marroquí Marsa Maroc por 80 millones de euros ha escalado. Morales ha esgrimido razones de seguridad nacional para pedir al Gobierno central el escudo antiopas activado hasta diciembre de 2026. Hasta ahora se había apuntado a los intereses de Marsa Maroc en el Sáhara Occidental en materia pesquera y otros derivados del uso de información sensible de España en la zona; pero hay cambios: Canarymaritime ha podido verificar de fuentes oficiales que Marruecos, con OCP, la dueña de las plantas de fosfatos del Sáhara Occidental, colocó en diciembre de 2025 en Colombia un material que es legal pero que está en la zona gris por sus riesgos.
Seguridad nacional
Durante el crítico cierre del ejercicio en diciembre de 2025, el puerto de Las Palmas se ha consolidado como el nodo logístico para el paso de 109,4 toneladas de pentaóxido de difósforo y ácido fosfórico. La operación se ha registrado bajo un patrón de fragmentación deliberada, dividiendo la mercancía en dos partidas idénticas de 54,7 toneladas. Este volumen, aunque manejable, representa un suministro industrial de alta pureza que sale del polo químico de Casablanca con destino a Cartagena de Indias, aprovechando las ventajas de tránsito del puerto canario de Las Palmas para mantener perfil bajo.
Zona gris
La llegada de 109,4 toneladas a Cartagena de Indias bajo un esquema de fragmentación en Las Palmas, encajaría con las tácticas logísticas utilizadas para mover precursores sin activar los protocolos automáticos de las agencias antidroga (como la DEA o la DIRAN). Y es que el ácido fosfórico es un reactivo químico esencial en las fases finales de la producción de clorhidrato de cocaína por las siguientes razones: Ajuste de pH y precipitación, una alternativa técnica viable que, a menudo, levanta menos sospechas en los controles de aduanas y es agente de purificación porque ayuda a eliminar impurezas y residuos de solventes, mejorando la apariencia y la calidad final del narcótico.
Campo de battalla
El pentaóxido de difósforo es un agente deshidratante extremadamente potente y la base para la fabricación de ácido fosfórico de alta concentración. En el contexto colombiano, estos compuestos son vitales para la gran industria: actúan como nutrientes esenciales en fertilizantes para sectores de exportación como el café y la caña de azúcar, y son piezas clave en la metalurgia y la minería para el tratamiento de superficies y procesos de flotación.
Su importancia radica en que no son simples materias primas, sino catalizadores de la productividad de los sectores más sensibles del país iberoamericano. La naturaleza de estos químicos los sitúa en la denominada ‘zona gris’ del comercio internacional debido a su uso dual. Esto significa que, si bien tienen aplicaciones civiles y agrícolas legítimas y necesarias, también pueden funcionar como precursores químicos en procesos industriales complejos que requieren una trazabilidad estricta.
Controles muy estrictos, dicen
La zona gris aparece cuando la fiscalización es débil; la fragmentación de la carga en envíos idénticos y el uso de puertos intermedios como Las Palmas pueden diluir las alertas de los sistemas de control, permitiendo que la mercancía se mueva con una agilidad que los protocolos de seguridad estándar para sustancias sensibles suelen restringir.
El paso por Canarias no es una cuestión de geografía, sino de diseño administrativo. Al declarar la carga en régimen de tránsito, se permite una «desconexión» documental entre el gigante marroquí OCP Group y el receptor final en Cartagena. Esta estrategia asegura que el flujo de estos derivados del fósforo —estratégicos para la estabilidad industrial de Colombia— mantenga un perfil bajo, minimizando la exposición política y garantizando que el suministro llegue a su destino sin las interrupciones que suelen sufrir los cargamentos químicos masivos en rutas transatlánticas directas.
¿Venezuela?
El pentaóxido de difósforo es un agente deshidratante extremadamente vigoroso. En el ámbito militar, los derivados del fósforo son la base para la fabricación de municiones fumígenas. Al reaccionar con la humedad del aire, generan densas nubes blancas de ácido fosfórico que se utilizan para ocultar movimientos de tropas o marcar objetivos en el campo de batalla. El envío fue en diciembre de 2025 y en enero de 2026 ha habido tensiones geopolíticas entre Colombia y EE.UU por el asalto al fin de la era chavista en Venezuela. Se usa para prevenir la corrosión en piezas de artillería y armas ligeras, preparar superficies de vehículos blindados antes del pintado y asegurar la durabilidad de equipos expuestos a condiciones ambientales extremas.
Estas sustancias se encuentran en la ‘zona gris’ porque son precursores en la síntesis de compuestos organofosforados. Algunos de los agentes nerviosos más peligrosos (como el Sarín o el VX) son derivados químicos que comparten la base de fósforo. Aunque el ácido fosfórico comercial tiene usos civiles legítimos, su desvío o procesamiento avanzado es vigilado por tratados internacionales para evitar la creación de armas químicas.
Noticia escrita por Gara Vega. Editado y verificado por Pedro Marrero. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.










