
El fortalecimiento de la arquitectura de seguridad en el flanco sur español ha dado un paso significativo este fin de semana con la llegada al puerto de Santa Cruz de Tenerife de nuevo material para las infraestructuras del Ejército de Tierra y la Armada Española. Este refuerzo logístico no es un evento aislado, sino que consolida el eje defensivo canario como una prioridad estratégica dentro de la Seguridad Nacional, sirviendo de complemento necesario a las capacidades operativas que la Brigada “Canarias” XVI (BRICAN XVI) ya ejerce sobre el terreno.
Desde el vértice del Mando de Canarias, la estrategia está dirigida por el teniente general Julio Salom Herrera. En su doble condición de jefe del Mando de Canarias y Comandante del Mando Operativo Terrestre (CMOT), coordina una visión global que se extiende a Ceuta, Melilla y Baleares. Este despliegue reafirma, en última instancia, el compromiso de las Fuerzas Armadas con las Operaciones Permanentes, garantizando la estabilidad y la defensa integral del territorio nacional en tiempos de paz.
El despliegue simultáneo de la BRICAN XVI en las ocho islas del archipiélago marca un hito en un momento donde la vigilancia de los espacios de soberanía nacional adquiere una relevancia de primer orden. Bajo el paraguas del Mando Operativo Terrestre, estas operaciones permanentes no solo buscan garantizar la integridad territorial en un entorno geográfico fragmentado, sino proyectar una capacidad de respuesta inmediata y disuasoria. La clave de esta estructura es la coordinación entre dominios: mientras el Grupo Táctico Canarias realiza patrullas de vigilancia, la llegada de nuevas infraestructuras refuerza la capacidad de sostenimiento de estas fuerzas.
La ejecución táctica de la operación se basa en una distribución precisa de activos: el Regimiento de Infantería “Tenerife” 49 lidera el control en Tenerife, Lanzarote y La Graciosa; el Regimiento de Infantería “Soria” 9 asegura la posición en Fuerteventura; el Regimiento de Infantería “Canarias” 50 centraliza sus esfuerzos en Gran Canaria; y el Regimiento de Artillería de Campaña 93, junto al Batallón de Zapadores XVI, dan cobertura a las islas de La Palma, La Gomera y El Hierro.
Más allá de la potencia de fuego y la presencia física, la misión integra un componente esencial de soft power y pedagogía de defensa. Actos como el izado de bandera en el CEIP Costa Teguise o las visitas a centros de mayores y educativos en Fuerteventura subrayan la voluntad de fortalecer el vínculo entre las Fuerzas Armadas y la ciudadanía. Este enfoque permite al estamento militar obtener un conocimiento profundo del terreno y una integración real en la estructura social de cada isla.










