
Coalición Canaria ha decidido que el tiempo de la espera ha terminado en Las Palmas capital. Bajo la batuta de su secretario general insular, Pablo Rodríguez, la formación nacionalista ha celebrado el pasado fin de semana un cónclave estratégico con un mensaje nítido: la capital grancanaria no es solo un municipio más, es un «objetivo político absolutamente irrenunciable» y, para ello, el puerto de Las Palmas será clave y en ese contexto, perfiles como el de Beatriz Calzada, Juan José Cardona o Betsabé Morales tienen como reto marcar agenda frente al PSOE en Las Palmas.
La reunión, que ha congregado a la plana mayor de cargos públicos y orgánicos, ha servido para certificar un diagnóstico severo sobre el estado de la principal urbe del archipiélago. Aunque el encuentro se centró en la gestión municipal, el trasfondo estratégico apunta inevitablemente al Puerto de la Luz y de Las Palmas. Para los nacionalistas, el Puerto no es una entidad aislada, sino el corazón que debe bombear prosperidad a una ciudad que, a juicio de Rodríguez, «merece mucho más de lo que recibe de su gobierno municipal».
La estrategia de CC pasa por reforzar la conexión Puerto-Ciudad, entendiendo que la competitividad del recinto portuario es la garantía para solucionar problemas estructurales de la capital. La parálisis de proyectos críticos y la falta de una interlocución ágil con el sector empresarial portuario son, para la formación, síntomas de un modelo agotado que CC aspira a sustituir por una gestión «de barrio y de muelle», pegada a la realidad operativa de la isla. CC Gran Canaria ha fijado así su hoja de ruta para los próximos meses: una coordinación milimétrica entre sus cargos para consolidar un proyecto que recupere el orgullo de la capitalidad.










