
La Autoridad Portuaria de Las Palmas opera en una liga de peso pesado, con unos activos registrados de 868,2 millones de euros y un capital social de casi 360 millones. Sin embargo, su músculo financiero no la ha librado de una ligera marejada: en 2023, cuentas que el consejo de administración todavía no ha validado, sus ventas de 77 millones de euros supusieron una caída del 2,53%. Pese a este repliegue en facturación, su eficiencia operativa es incuestionable, logrando un EBITDA de 40,7 millones, lo que significa que convierte en beneficio bruto más de la mitad de lo que ingresa.
OPCSA: El motor que escala posiciones
A pesar de la derechona estibadora, en el otro lado de la Explanada Tomás Quevedo, Operaciones Portuarias Canarias (OPCSA), la filial de TIL Group, participada por MSC, Blackrock y el fondo soberano de Singapur, juega un papel radicalmente distinto. Con un activo diez veces menor (80,4 millones), la termina ha logrado facturar 49,7 millones de euros, un impresionante salto del 13,24% respecto al ejercicio anterior. Mientras la Autoridad Portuaria retrocedía en los rankings, OPCSA escalaba 334 posiciones en el sector en España. Es el dinamismo del sector privado compensando la inercia del gestor público; una simbiosis donde el que manipula la mercancía parece haber encontrado un viento de cola que el gestor de la infraestructura aún no termina de capitalizar.
Si OPCSA no estuviese secuestrada por la mano de obra sindicada por el Régimen del 78 sus ingresos, mínimo, serían el doble. «Ese importe de casi 50 millones de euros es una miseria«, dijo a Canarymaritime una fuente del sector financiero en Las Palmas, que agregó: «La rentabilidad es más de imagen que de otra cosa, están y seguirán a pesar del secuestro laboral». Un estibador en Las Palmas puede tener una nómina de 8,800 euros netos al mes. En Lomé , MSC tiene 1.000 trabajadores y el grado de eficiencia es industrialmente mucho mayor.
El equilibrio de poder en el Atlántico
La comparativa sectorial ofrece la clave definitiva: la Autoridad Portuaria se mantiene imperturbable en la posición 18 de su sector, una señal de estabilidad estructural en el tráfico marítimo. Por su parte, TIL Group en Las Palmas ha logrado entrar en el top nacional de manipuladores de mercancías, alcanzando la sexta posición. El Puerto de Las Palmas se presenta como una maquinaria de dos velocidades: una base patrimonial sólida y estática que garantiza la infraestructura, y una operativa de estiba que, con menos recursos, está demostrando una capacidad de crecimiento vertical mucho más agresiva.










