
Un error de traducción legal y la rápida rectificación de la diplomacia comunitaria han devuelto la plena operatividad en aguas europeas al buque cisterna Millerovo, según confirmaron a Canarymaritime fuentes oficiales europeas. El Tribunal General de la Unión Europea ha decretado el archivo definitivo del recurso interpuesto por la armadora rusa Traveler Shipping OOO (asunto T-902/25), dando por cerrado un contencioso que amenazaba con paralizar la actividad del mercante en las rutas del Atlántico y sus escalas estratégicas en archipiélagos como Canarias.
El conflicto arrancó en octubre de 2025, cuando el Consejo de la Unión Europea incluyó al Millerovo (IMO 9035541) en su paquete de medidas restrictivas al calificarlo como parte de la denominada «flota paralela» destinada a esquivar el embargo energético a Rusia. La naviera, con sede en Rostov del Don, acudió de inmediato a la justicia comunitaria solicitando la anulación de las decisiones PESC 2025/2032 y del Reglamento 2025/2033. La defensa de la compañía demostró que el barco transportaba exclusivamente aceite vegetal y que su inclusión en la lista negra obedeció a una interpretación errónea del término «petróleo» por parte de los técnicos de la Comisión.
Ante la evidencia documental presentada por la armadora, las instituciones europeas reconocieron la equivocación e hicieron efectiva la retirada del buque del listado de sanciones en una revisión posterior del marco regulatorio. Con el levantamiento administrativo de las restricciones, Traveler Shipping notificó a la corte de Luxemburgo el pasado 1 de julio de 2026 su decisión de no continuar con el proceso judicial, al haber alcanzado el objetivo central de su recurso de amparo.
El auto firmado por el presidente de la Primera Sala del Tribunal General, V. Di Bucci, formaliza la salida del caso del registro comunitario y valida el acuerdo alcanzado entre las partes para que cada actor asuma sus propios costes legales. La resolución devuelve al Millerovo la libertad de navegación por los puertos de los Estados miembros, habilitando de nuevo sus operaciones comerciales, atracos y repostajes en los recintos portuarios de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife sin cortapisa legal alguna.










