
La inversión de 38 millones de euros efectuada por el Grupo JSV para incorporar a su flota el portacontenedores MilaGreen marca un punto de inflexión estratégico en la logística con Canarias frente a operadores como Boluda, Fred Olsen (Bonheur), Baleària o Mediterranean Shipping Companny. La nave, encargada a través del bróker Arkona Allied Container como representante de la armadora alemana Jüngerhans Maritime Services, destaca en el mercado de cabotaje nacional por su especificación técnica Methanol Ready. Esta noticia no es derivada de acuerdos comerciales presentes o futuros con JSV o Nazca Capital atendiendo a nuestra promera de objetividad con nuestros lectores.
Esta notación de clase certifica que el diseño del barco está completamente optimizado para la adopción del metanol como combustible marino, posicionando a la firma española en la vanguardia de la transición energética del transporte de mercancías con el archipiélago. La elección del metanol frente a otras alternativas del mercado responde a sus métricas de reducción del impacto ambiental en la navegación. Como combustible líquido, el metanol disminuye las emisiones de dióxido de carbono entre un 40% y un 70% en comparación con los derivados del petróleo tradicionales. Su combustión elimina de forma casi absoluta los óxidos de azufre, los óxidos de nitrógeno y el material particulado. En una fase posterior de la transición, la sustitución del metanol fósil por metanol verde —sintetizado a partir de hidrógeno verde y carbono capturado o biomasa— permitirá a la embarcación alcanzar un balance neutro o incluso negativo de emisiones en el cómputo total de su ciclo de vida.
Las propiedades físicas del metanol ofrecen ventajas competitivas determinantes en términos de CAPEX. A diferencia del Gas Natural Licuado (GNL), que exige tanques criogénicos a temperaturas bajo cero y sistemas de alta presión, el metanol se mantiene en estado líquido a temperatura ambiente. Esta característica simplifica notablemente la ingeniería a bordo: los depósitos de combustible pueden integrarse directamente en la estructura del casco o reacondicionarse desde tanques existentes con recubrimientos específicos, evitando la pérdida masiva de espacio comercial en bodega y abaratando los costes de construcción y eventual reconversión de los motores duales.
El desarrollo operativo de este vector energético cuenta con un respaldo normativo y de seguridad ya consolidado por la sociedad de clasificación DNV y la Organización Marítima Internacional (OMI). Mediante la directiva MSC.1/Circ.1621 y el Código IGF para combustibles de bajo punto de inflamación, la industria dispone de directrices precisas para gestionar la toxicidad e inflamabilidad de los vapores de metanol. Para garantizar la seguridad en las maniobras, la ingeniería del buque contempla zonas de riesgo delimitadas y la inyección de una pequeña fracción de gasóleo como combustible piloto en la cámara de combustión, asegurando la eficiencia operativa sin comprometer los estándares de protección ambiental.
La viabilidad del metanol como solución real para las rutas entre la península y Canarias radica en la simplicidad de su logística de suministro o bunkering. Al no requerir complejas terminales criogénicas, la recarga de metanol puede ejecutarse mediante camiones cisterna directamente en muelle o mediante gabarras dedicadas, una flexibilidad técnica que encaja con las operativas exprés del Grupo JSV en su terminal portuaria de Alicante y en los muelles canarios. Actualmente existen más de 120 puertos en el mundo con infraestructuras preparadas para el almacenamiento y manipulación comercial de este producto químico.
La incorporación del MilaGreen encaja dentro de la estrategia Move to green promovida por la consejera delegada de la naviera, Sonia Herzog. El buque, provisto de 1.200 TEU de capacidad nominal con alta compatibilidad para contenedores de 45 pies Reefer y cargas Pallet Wide, anticipa las exigencias del paquete legislativo europeo FuelEU Maritime y el comercio de derechos de emisión. Con esta adquisición, JSV asegura la continuidad operativa de su cadena logística en el corredor insular, ofreciendo a los cargadores una plataforma de transporte adaptada a las metas de descarbonización fijadas para las próximas décadas.
El MilaGreen representa una nueva generación de buques portacontenedores diseñados para combinar eficiencia operativa, innovación y sostenibilidad. Su principal innovación es su tecnología “Methanol Ready”, que permitirá utilizar metanol como combustible cuando la infraestructura esté disponible. Este combustible puede reducir las emisiones de CO₂ entre un 40 % y un 70 %, además de eliminar prácticamente las emisiones de óxidos de azufre (SOx), reducir de forma muy significativa las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y minimizar la emisión de partículas.
Esta capacidad tecnológica abre nuevas oportunidades para avanzar en soluciones logísticas más sostenibles, que además, nos permite valorar el inicio de trámites para impulsar una nueva “autopista verde” entre la Península y Canarias, reforzando nuestro compromiso con la reducción de emisiones y la descarbonización del transporte marítimo.
El buque también está preparado para conectarse a la red eléctrica durante las operaciones de carga y descarga en puerto, anticipándose a la normativa europea que exigirá este sistema en los próximos años. A ello se suman un casco optimizado hidrodinámicamente, hélices y timones de última generación y un sistema inteligente de navegación que optimiza las rutas en función de la meteorología en tiempo real, reduciendo el consumo de combustible y las emisiones incluso con los combustibles actuales.










