
Un nuevo estudio rompe con el enfoque tradicional del sector de cruceros, demostrando con evidencia empírica que el valor económico a largo plazo de los puertos de las Islas Canarias no reside solo en el gasto a corto plazo del crucerista, sino en la calidad de su infraestructura y gestión. En contra, las calificaciones más altas en seguridad, higiene y limpieza de los puertos no demuestran aumentar significativamente la probabilidad de que el pasajero regrese como turista, lo que sugiere que estos son umbrales de expectativa básicos, no factores de diferenciación estratégica. Los puertos de La Gomera y Tenerife capital son los que más gustan a los cruceristas experimentados, los que acumulan al menos tres viajes de este tipo con anterioridad.
Estos datos están en una investigación publicada por Science este 2025 por los profedores Baños-Pino y Tovar, respectivamente, del Departamento de Economía, Universidad de Oviedo, y del Instituto Universitario de Turismo y Desarrollo Económico Sostenible (TiDES) de la ULPGC, confirma que la percepción positiva del pasajero sobre ciertos atributos portuarios influye positiva y significativamente en su comportamiento futuro. A modo de ejemplo, los servicios e infraestructuras portuarias influyen significativamente en la intención de volver y recomendar.
El análisis, basado en 9.364 encuestas realizadas a lo largo de seis temporadas, perfila al pasajero promedio como un consumidor maduro, con una edad media de 55,82 años, sensible a la comodidad y la calidad de las instalaciones. El estudio transforma la experiencia portuaria en valores marginales de retorno económico, proporcionando a las autoridades insulares una hoja de ruta clara para la inversión estratégica.
El impacto más significativo sobre la intención de recomendar un crucero por Canarias (Word-of-Mouth, WOM) se concentra en la logística de la primera impresión, específicamente en el flujo y el acceso a la ciudad. Los efectos marginales medios sobre la probabilidad de estar «totalmente de acuerdo» en recomendar el crucero oscilan desde un modesto 3,7% asociado a la información recibida en el puerto de La Palma, hasta un robusto 11,2% vinculado a la facilidad de acceso desde el puerto de La Gomera a la ciudad.
Esta diferencia de 7,5 puntos porcentuales entre los efectos máximos y mínimos subraya que la inversión en la conexión física entre el muelle y el destino urbano rinde los mayores dividendos en la promoción a través de WOM. El rendimiento comparativo de los puertos de Canarias en el escenario internacional actúa como un fuerte multiplicador de la lealtad. El estudio cuantifica esta prima de valor: una mejor valoración de los puertos canarios frente a sus homólogos europeos aumenta la probabilidad de que el crucerista esté «totalmente de acuerdo» en recomendar el crucero en un 3,15%.
Sin embargo, la ventaja competitiva es aún más notable en el frente global, ya que el efecto marginal asciende al 6,3% cuando la comparación se realiza frente a otros puertos a nivel mundial. Para el crucerista experimentado, que tiene una media de 3,65 cruceros anteriores, la superioridad de la infraestructura canaria sobre la de destinos no europeos es un factor decisivo que duplica el pull de recomendación frente a la simple ventaja regional.
En cuanto a la Intención de Volver a Visitar la Isla (VIA), los resultados del modelo logit ordenado de efectos mixtos multinivel apuntan a una clara priorización de los factores «blandos» de gestión sobre los «duros». Una mayor calificación de la organización portuaria influye positivamente en la intención de los cruceristas de volver a visitar, especialmente en La Gomera y Tenerife, una evidencia que respalda la necesidad de eficiencia operativa. Además, las calificaciones más altas en los servicios e infraestructuras portuarias y en la disponibilidad de información a la llegada refuerzan la intención de retorno.










