
El Boletín Oficial del Registro Mercantil ha revelado una reestructuración profunda en dos de las piezas clave del transporte marítimo en el Archipiélago. Las sociedades Marítima de Barlovento y Marítima de las Islas han formalizado cambios drásticos en sus cúpulas directivas y en su arquitectura societaria, consolidando el control total del grupo Baleària sobre sus operaciones en Canarias. Este movimiento, registrado con fecha del 11 de junio de 2026, pone fin a la etapa de Sergio Vélez como administrador único de ambas entidades, dando paso a una nueva era bajo la batuta de Balearia Canarias Fleetco.
La figura central en esta transición es Guillermo Utor Pérez. El ejecutivo no solo asume el mando administrativo indirecto a través de las sociedades nombradas, sino que se posiciona como el representante formal que articulará la nueva estrategia de estas compañías. Esta maniobra de simplificación administrativa resulta elocuente: donde antes existía una gestión personificada en un administrador único, ahora se impone una estructura corporativa donde las empresas actúan como administradores de otras empresas, dejando claro que el grupo naviero balear busca blindar y centralizar sus decisiones desde una óptica netamente empresarial.
Las revocaciones de poderes son otro de los aspectos más llamativos de este paquete de inscripciones. Oscar Martínez Huerga, quien ostentaba una amplia capacidad de representación, ha dejado de tener facultades en ambas sociedades. En su lugar, el grupo ha optado por un equipo de confianza que combina perfiles ejecutivos con una marcada especialización en la gestión de flotas y transporte. George Edward Fuad Bassoul, David Fernández y Ricardo José Escriche emergen como los nuevos apoderados solidarios, mientras que el propio Guillermo Utor se reserva poderes mancomunados, una fórmula jurídica que garantiza que ninguna decisión crítica se tome sin su conocimiento directo o validación corporativa.
La metamorfosis llega hasta la identidad de las sociedades unipersonales. El Registro Mercantil de Las Palmas detalla cómo se ha producido un trasvase en la titularidad única de las acciones. Tanto en Marítima de Barlovento como en Marítima de las Islas SL, la condición de socio único ha mutado, pasando de Balearia Canarias Shipping a Balearia Canarias Fleetco. Este cambio, aunque pueda parecer un trámite burocrático, revela una especialización operativa: el grupo está reorganizando sus activos donde la parte Fleetco —frecuentemente asociada a la tenencia y gestión de activos navales o flotas— absorbe la propiedad definitiva de las operadoras que mantienen las concesiones y el negocio de transporte en las Islas.
El impacto de este movimiento en el mercado regional es considerable. Marítima de Barlovento y Marítima de las Islas son nombres con solera en el tráfico interinsular y de cabotaje. El hecho de que ahora formen parte de una estructura tan claramente verticalizada por el grupo presidido por Adolfo Utor bajo la marca Balearia, confirma que la apuesta por Canarias no es coyuntural, sino estratégica. La unificación del socio único bajo la rama de Fleetco sugiere que la compañía se prepara para gestionar su flota con mayor autonomía financiera y operativa, optimizando los recursos de sus empresas filiales en el territorio canario.
La complejidad técnica de estos asientos registrales, desde la inscripción 30 hasta la 34, describe una labor de ingeniería societaria ejecutada con precisión quirúrgica. Es un proceso de «limpieza» de poderes y consolidación de mando. Se eliminan las figuras antiguas, se reparten las facultades de representación entre varios apoderados solidarios para evitar cuellos de botella en la gestión cotidiana, y se centraliza la propiedad en la entidad que, a partir de ahora, actuará como la cabecera operativa del grupo en Canarias.
La naviera ha terminado de encajar todas las piezas de su puzzle corporativo en Canarias, preparándose para una fase de actividad donde la gestión estará más profesionalizada, centralizada y, sobre todo, vinculada directamente a la estrategia de flota de la matriz. Las antiguas sociedades, ahora bajo el mando firme de la nueva configuración de Balearia, inician una etapa donde el protagonismo ejecutivo recae en Utor Pérez y un equipo de apoderados que ya tiene sobre la mesa los retos operativos de la conectividad en las islas.










