Más dinero. Pueden ir a faenar a otros sitios, dicen en Mauritania. Nadie les obliga a operar en sus aguas. Precisamente en 2026 el capital gallego ha comprado lo poco canario que quedaba con Unión Martín del sector al grupo financiero Alantra. Desde Galicia han convertido el negocio de Canarias en un activo financiero y Mauritania no acepta tomaduras de pelo desde Vigo. Para las autoridades mauritanas, una cosa es ayudar a sus vecinos canarios y otra camuflarse como isleños. La pesca desembarcada en las islas es prácticamente ridícula a tenor de las cifras de Puertos del Estado. El impacto en Canarias para empresas canarias es mínimo a estas alturas, haya o no haya acuerdo.
El Gobierno de Mauritania ha lanzado por sorpresa el establecimiento de un segundo paro biológico para la flota artesanal e industrial que opera en sus aguas territoriales a partir del próximo 10 de octubre de 2026. La medida, adelantada este jueves por ‘La Dèpeche’ y cuando hay un buque oceanográfico de pesca de España atracado en puertos mauritanos por cuatro semanas haciendo diplomacia pesquera, por el Ministerio de Pesca, Infraestructuras Marítimas y Portuarias tras las advertencias del Instituto Mauritano de Investigaciones Oceanográficas y de Pesca (IMROP), suspende la extracción de cefalópodos y especies de fondo en todo el caladero nacional. El dictamen contempla excepciones puntuales para determinadas pesquerías de crustáceos y peces demersales que no presentan síntomas de sobreexplotación.
La paralización temporal del caladero mauritano irrumpe en un momento de máxima tensión diplomática y comercial con la Unión Europea. El actual Acuerdo de Asociación en materia de pesca entre Nuakchot y Bruselas expira el próximo mes de noviembre de 2026. Las negociaciones para la renovación del protocolo bilateral se encuentran estancadas debido a la falta de consenso sobre la actualización del montante financiero que la Unión Europea debe abonar a cambio del acceso de la flota comunitaria a las aguas africanas.
La incertidumbre generada por el bloqueo de las conversaciones institucionales impacta directamente en los armadores españoles, con especial incidencia en la flota marisquera de capital gallego residenciado en zonas andaluza y canaria dedicada a la captura de la gamba. Los empresarios del sector expresan su preocupación ante la falta de avances firmes a escasas semanas del vencimiento del marco regulatorio actual, una situación que amenaza con dejar a decenas de embarcaciones sin licencia de actividad en el Atlántico centro-oriental.
El marco normativo vigente, rubricado en noviembre de 2021 por un periodo de seis años y ratificado por el Parlamento mauritano en 2022, fijaba una cuota anual máxima de capturas para los buques comunitarios de 287.000 toneladas, concentrando el grueso de las posibilidades de pesca en las especies pelágicas pequeñas. A cambio de estas licencias, Mauritania recibía una contrapartida financiera anual de 61,6 millones de euros —desglosada en 57,5 millones por el acceso directo a los recursos marinos y 4,125 millones destinados al desarrollo del sector pesquero local—, sumada a los cánones de explotación pagados por los armadores armados bajo pabellón europeo.
El tratado internacional impone asimismo la obligación de que la flota europea desembarque obligatoriamente sus capturas en los puertos mauritanos, principalmente en la terminal marítima de Nuadibú. Este mecanismo legal garantiza el control efectivo del volumen de extracciones por parte de los inspectores locales, asegurando la recaudación fiscal de las tasas y los gravámenes devengados a favor de las arcas públicas del país magrebí.










